Este es el blog de algunos de nuestros últimos viajes (principalmente, de los largos). Es la versión de bolsillo de los extensos relatos, que se encuentran en la web, que se enlaza a la derecha. Cualquier consulta o denuncia de contenidos inadecuados, ofensivos o ilegales, que encontréis en los comentarios publicados en los posts, se ruega sean enviadas, a losviajesdeeva@gmail.com.

miércoles, 21 de enero de 2026

A las puertas de una escapada lluviosa


           Mañana, partimos para Aveiro, en ALSA, para visitar esta ciudad 🏙️ y sus cercanas playas, además de arribar a Vila do Conde y volver por enésima vez a Oporto. Tiene pinta, de que el paraguas 🌂 y los pies 🧦 mojados, van a ser los protagonistas de este periplo flash, que el domingo nos devuelve a casa 🏡, con Ryanair.

          No escatimaremos en videos y posts escritos, en un viaje, que se prevé cómodo y barato, aunque ya veis, como están las cosas, últimamente.

          Y a la vuelta, os contaremos tres 🕒 asuntos: el timo -salvo para ociosos con recursos y jubilados con buena pensión - del bono único de transporte 🚇 de Óscar Puente -no da ni una el pobre - y nuestra evolución, como viajeros, durante los últimos cuarenta años .

 


        Si los viajes han sido la luz🚦 🚥 de nuestras vidas, nuestras malditas familias han dado forma de pesadilla a muestras alargadas sombras y de eso, también os vamos a hablar con mucho detalle. ¡Porque ya está bien, de llevar décadas aguantando a gentuza tan insoportable y absolutamente tóxica, dañina y aprovechada, emocional y económicamente!.

          ¡Tenemos 58 años y ha llegado la hora de quedarnos a gusto y hablar 🦜 de padres, MADRES, hermanos y cuñados indecentes!.

          Todo, a la vuelta, sí la persistente lluvia ⛈️ 🌠 no nos lo impide.

          ¡Va a haber bacalao a la portuguesa, para dar y tomar!

 

martes, 20 de enero de 2026

¡Más se pudo perder en Filipinas!

 


         Desde el pasado uno de enero, Martín anda rulando por el norte de India, con perspectivas de alcanzar Goa e incluso, Java y Bali, en Indonesia. No resulta difícil seguirlo, porque no se mueve demasiado rápido, a diferencia de nosotros.

          Charlamos con el de forma discontinua, sobre cuestiones más o menos trascendentes. Últimamente, las emociones y experiencias de viajar solo, ha sido uno de los temas estrella , que ya abordaremos en otra entrada de este blog, con detalles muy sustanciosos.

 


        Y en una de esas animadas conversaciones whatsapperas y no se, a que cuenta venía, Martín nos recordó unos acontecimientos, que yacían en el fondo de nuestra mente y que parecía,que nunca hubieran pasado, aunque en su ya lejano momento, resultarán de vital trascendencia.

          Corría el mes de septiembre de 2008 y apurábamos nuestro segundo viaje largo, que estaba trascurriendo de firma bestial y desordenada a lo largo y ancho del Sudeste Asiatico.

   


      Estábamos recorriendo Filipinas y en tan solo una semana, estuvimos a punto de morir y/o de romper nuestra solida relación de pareja, que entonces, era de veinte años (hoy, sumamos treinta y ocho juntos).

          Desde la medieval, vital, insegura, sucia y vibrante Manila, nos fuimos a la hispánica ciudad colonial de Vigan. Desde allí, a la colosal Baguio, donde disfrutamos por entonces, de uno de los mejores mercados diurno y nocturno,que hayamos visto nunca, con la frescura de sus viandas marineras y ese arte, que tienen ellos, para mezclar lo asiático y lo español en la cocina.

 


        Después, noche en bus a Banaue, vuelta a Manila y tras una serie de tumbos, terminamos en Batangas, doloridos y castigados por el desánimo y una soberbia resaca.

          Tres acontecimientos, casi consecutivos, nos dejaron grogui y costó mucho salir adelante.

 


        Camino de Banaue, nuestro autobús nocturno estuvo a punto de caer por un enorme precipicio, quedando dos ruedas en el vacío y siendo el susto descomunal. Nunca habíamos visto tanto pánico, histeria y griterío.

          Banaue y sus terrazas de arrozales son un sitio precioso, que en aquella época, no visitaba casi nadie. Pero al irnos, fuimos a dar con tres españoles: Susana y Raúl -parejita- y el que llamamos el Neng - personaje por entonces de moda con Buena fuente-, cuyo nombre real era Javier.

 


        Mis crónicas de la época, relataron aquella inefable jornada, como "el día, en que ardió Manila". Más de veinte horas arrasando con los bares de la capital filipina, bebiendo hasta reventar y sin casi comer. Tal fue la cosa, que mi pareja acabó estampando su cabeza contra el lavabo del baño del hotel y el día siguiente fue, sencillamente, invivible e indescriptible.

          Malamente, conseguimos llegar a Puerto Galera, con inestable ferry incluido. Y allí, manipulando con nuestra cámara, perdimos en un instante las casi 1500 fotos del viaje. ¡Shock y colapso total a más de 15000 kilómetros de casa!.

 


        En Batangas, uno de los lugares más horribles, que hayamos visto en nuestras vidas, dimos por finalizada nuestra relación y hasta amenazamos, con volver cada uno por nuestra cuenta ( menuda intimidación o conminación más absurda y gilipollesca).

          Afortunadamente, hoy seguimos juntos y ya casi viejos. Recuperamos el 90% de nuestro material gráfico, gracias a la sapiencia de Tony, entonces y desde Brasil, conocido como Capercaillie en los foros y del que hace mucho tiempo, no hemos vuelto a saber nada, como de Susana, Raúl y Javier.


lunes, 19 de enero de 2026

Posibles proyectos para 2026

 


         Presumiblemente -si una excedencia, licencia sin sueldo o acumulación de horas extras no lo amplían-, siete son los viajes previstos para este recién estrenado 2026.

          Empezamos en tres días, con el tercer viaje a Portugal, en menos de un año, buscando pasteles de bacalao, de nata y Ginjinha. Aveiro -y sus playas cercanas -, Vila do Conde y la ya conocida Oporto nos esperan por cuatro jornadas. Vamos con ALSA desde Madrid y volvemos con Ryanair.

          En Semana Santa, probablemente, toque destino nacional, aunque los elevados precios patrios, pueden hacernos cambiar de opinión. 


          El periplo más largo está previsto, en un principio, será en diciembre y enero y constará de 38 días. Seguimos barajando el norte de Argentina o Brasil, como el año pasado, pero mucho nos tenemos, terminar en Asia, como casi siempre, porque nuestros gustos y los precios de los vuelos mandan.

          En julio y juntando diferentes eventos, tendríamos doce días. Madeira, Azores, Islandia o un posible cuarto "interair" por ciudades europeas, estarían entre nuestros posibles objetivos.

          Y nos quedarían, tres viajes de menos de una semana con días de moscosos a destinos cercanos de Europa o el norte de África (exploraremos las vías Argelia o Libia, sobre las que no manejamos ninguna información en la actualidad).

   


      En cuanto a Europa y por países, cuatro serían las opciones:

          - . Austria, con Salsburgo, Linz, Insbruck, Graz y paisajes naturales.

          -. Friuli-Venecia-Julia, en el noreste de Italia, con Trieste, Udine, Pordenone, Gorizia y Venzone.


          -. Alemania, con una zona muy potente en torno a Núremberg, Bamberg, Rotemburgo, Ratisbona y la más alejada Dresde .

          -.Regreso a Francia, a la que le hemos cogido gusto últimamente, con Lyon, Estrasburgo, Gremoble...

          No descartamos volver a Eslovenia, por donde no nos dejamos caer desde finales del siglo XX.


domingo, 18 de enero de 2026

¿Preparados para viajar 🚞✈️ a Groenlandia?

 

 


       No, de momento. A pesar de que mí pareja tiene los ojos verdes, no planeamos en el medio plazo un viaje ✈️ a Greenland, esa región danesa de más de dos millones de kilómetros cuadrados (cuatro 🍀 veces España).

          No es un dato exacto, pero pará entendernos, la isla 🏝️ está casi equidistante con Copenhague, Nueva York y Madrid, formando una especie de rombo 🔶 amorfo.

          El territorio cuenta con tan solo 57.000 habitantes, aunque presenta bastantes atractivos turísticos desde su capital, Nuuk.

 


        El viajecito en cuestión, no sale nada barato. El avión 🛩️, con escala -normalmente- en la capital danesa y con Air Greenland, cuesta unos 1.150 euros y el hotel 🏩 más económico en Nuuk y con baño 🚽 compartido ronda los sesenta y siete pavos.

          Desconocemos la forma de moverse por el interior de la isla 🏝️.

          Sin embargo y de cara 😃 al futuro, no descartamos nada.

          De momento y para 2.026, planeamos siete viajes, que ya os iremos detallando. El más largo, al final 🔚 de año, de 38 días.


Curiosidades chinas (parte VII)


           Como habéis podido comprobar, hemos debido tirar de las fotos de nuestro viaje a China, de 2009, porque si no, no había manera  de añadir material gráfico a los posts. Así, que no. No nos hemos vuelto locos y paseábamos en Beijing en manga corta y en diciembre, a quince grados bajo cero.

          Una de las cosas más simples en China es cambiar dinero. No debes buscarte demasiado la vida. Basta con ir al Banco de China -omnipresente- y canjear tus euros a una tasa altísima, sin comisiones, sin colas (aunque las gestiones suelen ser largas y a veces, absurdas). Abren incluso los sábados hasta las cinco de la tarde y también, alguna oficina la vimos operativa en domingo. Eso sí: las sedes centrales son mucho más ágiles, que las de los barrios y ellos, amablemente, así te lo advierten.

 


        No lo recordábamos, pero ya pasaba en 2009 y lo recibes, como una molestia absoluta. Los negocios en China no tienen muchas puertas, sino gruesas láminas de plástico en forma de cortinillas, que debes desplazar -o zafarte de ellas-, para entrar. Al final y dejando al lado nuestra rígida mentalidad occidental, el sistema, aunque no cómodo, resulta bastante práctico y barato para el aislamiento del frio o el calor.

          Hablemos de alcohol y cervezas, en China. Salvo la craft, las birras no son muy buenas y tienen pocos grados (normalmente, no llegan a cuatro, incluida la Tsingtao). Se debe recurrir a las marcas espirituosas internacionales o bajar mucho el nivel -no tenemos ningún problema -, para ingerir bebidas alcohólicas locales. ¡Pero todo sale baratísimo!.

 


        Tenemos noticia, aunque incierta, de una aplicación llamada Nihao, en inglés y para extranjeros, que puede cubrir los servicios de Alipay y Webchat, pero de momento, no podemos precisar más.

          Y vamos, con las cuatro últimas y ya os dejamos en paz. La Torre de Shangái, sí estaba iluminada en 2009 y no ahora, como demuestra una foto, que hemos puesto en otra entrada.

 


        China no es uniforme, ni en verano, ni en invierno, como muestran las diferencias de temperatura entre Beijing y Shanghai, que supusieron hasta 20° de diferencia. Por eso, si lleváis a cabo un viaje en invierno en forma de óvalo o triángulo, mejor volar a este segundo destino, porque pasaréis menos frío al principio y al final del viaje. Los precios de los vuelos a estos destinos transcontinentales son similares.

          Y va de plata: no os pasará desapercibido, la omnipresente actividad  en las joyerías, de martillear la plata, constantemente y de cara al público. No sabemos, si es de verdad o un puro paripé.

 


        Y termino. Han creado una inteligencia artificial china, que en tres segundos es capaz, de clonar una voz humana, con todos sus dejes y tonalidades. ¡Qué miedo!.

Curiosidades chinas (parte VI)


           Bueno. Pues a cuatro días de largarnos a Portugal y cambiar por fin de pantalla, vamos con las últimas entregas de las curiosidades chinas, empezando por terminar los capítulos de alojamiento y de transporte.

          En China y sin que lo pidas, te cambian las toallas todos los días, aunque nunca te hacen la cama, ni siquiera, si te alojas tres o cuatro noches. Siempre hay papel higiénico de bastante alta calidad, aunque los rollos tienen el canutillo más delgado y con menos cantidad de celulosa, que aquí.

          Nosotros somos de ir andando a todas partes o en transporte público -baratisímo, en China-, pero para quienes buscáis otras fórmulas más cómodas, no penséis en Uber o Cabify, sino en una plataforma llamada Didi.

 


        Como os hemos indicado cien mil veces, el mayor problema en China son las malditas y molestas motos. En India, Indonesia, Vietnam, Filipinas y otros cuantos países asiáticos, sufren la misma plaga, pero se trata de un asunto distinto. En todos estos lugares son vehículos de gasolina o bencina, muy ruidosos y extraordinariamente lentos y torpes en sus movimientos, debido a la alta densidad del tráfico. En China, la circulación resulta mucho más fluida, las aceras son enormes y despejadas -relativamente- y los cacharros eléctricos y escasamente sonoros se mueven a toda velocidad por todas partes y sin normas. Lo que en India es un atropello leve o moderado, en el coloso asiático significa seguro, gravedad o la muerte.

 


        Hablando de palmarlas, lo tenemos totalmente confirmado: el cuatro es para los chinos el número de la mala suerte, porque la pronunciación de esta palabra se asemeja, a la de muerte. Por el contrario, el ocho es la cifra más venerada, porque en la dicción sale un término parecido al vocablo suerte. Como ya os dijimos, al menos tres wifis de nuestros hoteles, tenían como clave ocho ochos, sin más.

 


        Este viaje ha dado para casi cien videos y medio centenar de posts. El siguiente será el último y contendrá la séptima entrega de curiosidades chinas.

sábado, 17 de enero de 2026

El actual declive de Lonely Planet, ya comenzó con el delictivo foro de Geoplaneta (parte II)

 


         Aquel foro de Geoplaneta no fue un espacio para compartir, sino un territorio delictivo y sin ley alguna. Y eso, que por allí pasaba la flor y nata de los viajeros independientes españoles con informaciones y experiencias completísimas y de primer nivel. No recuerdo los nicks de la mayoría de ellos, aunque si me viene a la mente Jreverter -creo-, que era una auténtica enciclopedia andante y escribiente sobre India.

          Pero el y otros, fuimos víctimas del acoso brutal, de muy malas, malas y malísimas personas. Me río yo, de lo de las redes asociales de hoy en día.

 


        Tengo más memoria para acordarme de esa gentuza, que de los buenos, que incluso eran la mayoría.

          Tres despiadados usuarios de entonces, me vienen rápidamente a la mente: un cacereño, por entonces, creo, residente en Alcalá de Henares, viajero "muy  familiar".

          Otro de Girona, que fue una auténtica máquina de destrozar a imprudentes usuarios. Aunque este fue más activo en otro foro anterior, llamado el Viajero Solidario, de propietario de infausto recuerdo, que tenía más moderadores, que usuarios y que era  más mafia que la Venezuela de Maduro o el Irán de Jamenei.

 


        El tercero, más que malo en si -que también - era demasiado joven e ingenuo y se dejó manipular a lo bestia por usuarios, como los anteriores. Hablo de un madrileño, muy madridista y muy sensacionalista en el relato de su vida.

 


        No sé si alguno de ellos todavía nos lee -antes, sí -, ni voy a poner aquí sus nicks, pero ellos y muchos usuarios de aquel entonces del salvaje espacio de Geoplaneta, saben de quienes hablo, a poca memoria, que tengan.

          Podría dar muchos más datos, porque aunque ya vamos teniendo una edad respetable, dispongo de buena memoria. Pero no queremos resucitar viejas rencillas del pasado. Solo digo, que cuando alguien se ofrece, como creador de un viaje de autor, asesorando a agencias de viajes de autor, el negocio parece bastante confuso, porque el autor de un viaje de autor, suele ser el propio autor. O sea: el viajero interesado  y no tanta asesoría.

 


        Detrás de estas perversas mentes, hay personas malintencionadas, envidiosas, que desean tu fracaso y sobre todo, que carecen de los medios económicos para imitar en su décima parte, lo que otros y nosotros hacemos de forma tan frecuente, amena y despreocupada.

Enero, desde nuestra ventana 🪟


 

El actual declive de Lonely Planet, ya comenzó con el delictivo foro de Geoplaneta (parte I)

 


         A lo largo de esta basta serie de posts de nuestro último viaje, habíamos hablado muy de soslayo de la Lonely Planet de China de 2025. Ha llegado el momento de hacerle un poco más de caso a este asunto, para darse cuenta, de la deriva imparable y sin vuelta atrás de la editorial australiana, que en su dia -ya lejano- fue referente o la Biblia de los viajeros independientes, que a mí, la palabra mochileros, no me gusta nada.

 


        Sin apenas mirarla -si lo hubiéramos hecho, habríamos tirado de una edición muy anterior -, realizamos el préstamo en la biblioteca más importante de Valladolid de la Lonely Planet de China, edición de 2025.

          Ya habíamos leído por ahí, que desde hace tiempo, la editorial hacia textos mucho más elitistas, olvidándose de los trotamundos de presupuestos más ajustados.

 


        Esa opinión resulta bastante benigna, para lo que es la cruda realidad: la Lonely Planet de China 2025 resulta una total y absoluta basura y lo mismo te cobran por ella, 40€ (no pone el precio en la contraportada como antes). No es, que la hayan hecho para viajeros ricos, sino que ya no es útil para nadie, porque la poca información, que tiene, se puede encontrar sin esfuerzo en internet en cinco minutos.

          Ha desaparecido de golpe toda la información práctica, sin saber los motivos, porque no lo explican y los precios de todo, incluidos los hoteles -supuestamente económicos- ya no aparecen.

 


        A mí me da, que las razones son puramente de presupuesto. O no pueden o no quieren pagar a los antiguos -o nuevos- colaboradores. Es, que ni siquiera aparecen ya, en la mayoría de los casos, las estaciones de transporte y los planos son horribles o inexistentes.

          De verdad, que mejor buscaros otros recursos, porque el otro día vimos una guía de Mallorca y es igual.

 


        Con la reciente, inesperada -al menos para nosotros- y triste muerte de Jorge Sánchez, al que conocimos en su día a través de nuestra antigua web -destituida por Google, en 2023- y del foro de Lonely Planet, recordamos, que el declive de la editorial ya viene de aquellos tiempos de la primera década de este siglo, en la que los editores crearon aquella lamentable herramienta de debate e intercambio de experiencias.

          De aquello y no con muy buenos recuerdos, hablaremos en la segunda parte de este post.




viernes, 16 de enero de 2026

Indice de satisfacción de un viaje

   


       Será una gilipollez mundial, una especie de alivio de los primeros días de un viaje -siempre con la caraja a cuestas, en los inicios-o un triste pasatiempos de un periplo, que empezó regular (como todos, normalmente, que tampoco debemos lamentarnos).

          Tal vez, fue un consuelo, un alivio, para darme cuenta, que este viaje estaba mereciendo la pena, que no es poco y sobre todo, cuando te has largado tan lejos, cuando hace mucho frío y cuando no sabes, si tomaste una decisión adecuada.

          A partir de aquí, el que odie la metafísica, que no siga leyendo, porque para él -ella- va a ser una verdadera perdida de tiempo.


          Hablemos hoy de un baremo, llamado "índice de satisfacción de un viaje" o traducido en vulgares siglas ISV. No se trata de nada complicado, aunque la valoración de los datos no es para nada científica y está llena de interpretación personal.

          En realidad se trata -a modo de consuelo o de paliar el afligimiento-, de saber, el momento, en que un viaje, ya te ha merecido la pena. Y para ello, como matemático de la escuela más cutre del mundo, voy a hacer una clasificación del cero al cien, entendiendo, que llegados a la mitad, el periplo ya ha merecido la pena, estamos satisfechos y nos hemos quitado todos los fantasmas de encima (que alguien dirá, que si no nos los hubiéramos puesto, habríamos acabado antes).

          Pues eso, del cero al cien y según mis caprichosas -absurdas, tal vez-, cuentas:

          -. Preparativos del viaje: en mi juventud, con la magia de las guías, con la escasa experiencia, con la ilusión y otras cuantas cosas más, le habría dado a este apartado treinta de los cien puntos. Hoy en día, no le adjudicó más de cinco, porque resulta muy fácil ir solventando los problemas de camino, sin haber hecho nada antes y además, ya no me hace ilusión, como entonces.


          -. Precio del vuelo, escalas, compañía aérea, aeropuertos de tránsito... A esto si le daría una importancia vital, porque supone el inicio y final del viaje y eso afecta mucho a los estados de ánimo. Le damos quince puntos y llegado el caso, ya sumamos veinte posibles, como máximo.

         -. A la compañía personal o no -dependiendo de lo deseado por cada uno-, le otorgaría de cero a diez puntos.

 


        -.A las facilidades y/o complicaciones del transporte local en destino otros tantos y a las cualidades del alojamiento los mismos y ya estaríamos en la mitad posible.

          -.El nivel de estrés sumaria otros diez, siendo más puntuable el tener poco.

         -. A la capacidad de reacción ante las adversidades, le endosaría  otros cinco y el resto -que daría una tercera parte-, lo iría dividiendo entre  el numeros de los distintos destinos, uno a uno. ¿Difícil de explicar y solución inútil?. Es bastante probable.

          Pues digamos, que en nuestro caso quedando treinta y cinco puntos y siete destinos, cada uno valdría cinco -como máximo - y si fueran el doble, la mitad. ¡Un auténtico lío!, aunque -sea el único -, yo me entiendo.

 


        Y aunque no sirva para nada, hagamos la valoración final de nuestro reciente viaje: 2+10+9+7+10+8+4+25. En definitiva, el indice total de satisfaccion del viaje a China, es 75 sobre 100. Un 75% de satisfacción de un periplo no es ninguna tontería.

          ¡Quien lo quiera entender, que lo entienda y se asume que podáis dejar de leernos sin ningún remordimiento, por haber maquinado semejante estupidez!.