Este es el blog de algunos de nuestros últimos viajes (principalmente, de los largos). Es la versión de bolsillo de los extensos relatos, que se encuentran en la web, que se enlaza a la derecha. Cualquier consulta o denuncia de contenidos inadecuados, ofensivos o ilegales, que encontréis en los comentarios publicados en los posts, se ruega sean enviadas, a losviajesdeeva@gmail.com.

domingo, 8 de enero de 2017

A la segunda, el séptimo (parte II de III)

                                                    Kanyakumari y debajo, las cuevas de Ellora (India)
          Llevamos, al menos, seis años con la intención de ir, a Japón. De hecho, en junio de 2.011, tuvimos dos billetes comprado, de Roma, a Tokio, por 227 euros cada uno, con la web de Barceló Viajes. Pero, hubo problemas con la agencia y lo anulamos, acabando pocos días después, en Etiopia (¡qué pequeño es el mundo!). En 2.014 y 2.015 lo intentamos de nuevo. En el primero de los casos, terminamos, en Corea del Sur, muy cerquita. Y en el segundo, ni siquiera salimos fuera de nuestras fronteras patrias. Así, que sin más excusas, ha llegado el momento, de quitarle el gafe a este destino.
Kumbakonam (India)
          Lo bueno de haber fracasado varias veces es, que lo tenemos todo planificado al dedillo, incluidos alojamientos baratos, en Tokio y Osaka y el transporte. Tenemos bien claro, que no usaremos el carísimo Japan Rail Pass, ni los emblemáticos trenes bala. Recorreremos el país en autobús, con el Japan Bus Pass, que ofrece la compañía, Willer Express (https://willerexpress.com/en/).
Fatehpur Sikri (India)
          Este producto, en realidad, consta de cinco modalidades de tarifa plana -sólo se pueden comprar por internet, para extranjeros y residentes, no siendo aplicable para japoneses-, válidas durante dos meses desde su adquisición. Tres de ellas, incluyen viajes de lunes a jueves, durante 3 días (10.000 yenes), cinco (12.500) o para una semana (15.000 yenes). Las dos restantes funcionan, durante los siete días y resultan viables para tres y cinco jornadas, por 12.500 y 15.000 yenes, respectivamente.

          La restricción más importante es, que no se puede viajar en días consecutivos, aunque si es factible tomar tres autobuses cada jornada, siempre que entre cada uno de ellos transcurra una hora. Permite montarse en los vehículos nocturnos, con lo que el ahorro en alojamientos puede ser considerable. Existe la posibilidad de cancelar el pase sin penalización, siempre que no se haya utilizado. Igual ocurre con los trayectos ya reservados en la web, que supone la única forma viable de ir adquiriendo tramos de viaje.
Amritsar (India)
          En un principio, nosotros vamos a hacernos con el de tres días, para operarlo de la siguiente forma:

          Día 1.- Bus nocturno, de Tokio, a Hiroshima. Visita de esta ciudad y Miyajima.

          Día 2.- Bus nocturno, de Hiroshima, a Osaka. Visita de esta población, Nara, Kyoto y algunos otros pequeños lugares.

                                                                         Niyajima y debajo, Kioto (Japón)
          Día 3.- Temprano, Osaka-Nagoya. Visita de la ciudad y bus nocturno, a Tokyo.

          Pasaremos, al menos, cinco días en la capital de Japón, uno en Yokohama, otro en Kamakura y tal vez, una jornada, en Hakone. Sentimos, dejar fuera de nuestra ruta, Takayama y sus alrededores, que se muestran como muy interesantes, pero que no cubre nuestro pase. Aún no hemos estudiado, como nos moveremos en cada una de las tres zonas -Hiroshima, Osaka y Tokyo-, aunque buscaremos las alternativas más económicas.
Nara (Japón)
          Para India, en nuestro tercer periplo por el país, manejamos dos versiones: una más esforzada y otra más vaga, que puede triunfar fácilmente, dado que la época en la que llegamos al país es calurosa y monzónica. Hemos constatado, que volar a Bangalore, cuesta lo mismo casi, que a Delhi. Así, que volveríamos a esta ciudad del sur -donde ya estuvimos dos veces- y recorreríamos, Mangalore, Belur, Halebid, Hampi -ya visitado, en 2.011-, Gokarna, Palolem e Hyderabad, Desde aquí, hay unos esforzados 1.500 kilómetros, hasta Delhi, donde iniciar la segunda parte, que haremos, sí o sí, porque es más fresca.
                                                                                                         Yokohama (Japón)
          En este caso, combinaremos territorios ya conocidos, a los que nos apetece volver y otros nuevos. Desde la capital, nos vamos al noroeste. Primero, tren a Kalka y desde ahí, a la adorable Shimla, al valle del Kullu, Manali, Leh -monasterios budistas y senderismo, antes de que llegue septiembre y cierren la mítica y peligrosa carretera-, Kargil, Kachemira, Srinagar, Jamu, Dalhousie, Dharansala y vuelta, a Delhi.

          Desde aquí, a Calcuta, con paradas intermedias no decididas, para explorar los estados del nordeste, que nos dejen, dado que algunos precisan de permisos especiales. En este caso, todo lo que observen nuestros ojos, será nuevo,
Tokio (Japón)
          Tras haber descansado en Calcuta -nuestra segunda casa, en Asia, después de Bangkok-, nos trasladaremos a la mítica Darjeling y después, a Gongtok, Namchi -estatuas de Buda-, Pelling, Jukson -caminata de una semana- y Goecha La. De Sikkim, hay que salir por Tashiding, hasta Guwahati -capital de Assam-, donde gestionar los permisos de los estados más nororientales: Arunachal Pradesh; Nagaland, Manipur y Mizoram.

          Si no hay autorizaciones, desde Guwahati, iremos al parque nacional Kaziranga, desviándonos después, a Shillong y Cherrapunjee. Desde Agartala, capital de Tripura, retornaríamos a Calcuta, deshaciendo el camino o en avión.
                                                                                                        Kamakura (Japón)

          Si conseguimos los permisos, desde Guwahati, a Arunachal Pradesh, para visitar el monasterio budista, de Tawang o los poblados próximos, a Ziro. Una autorización para Nagaland, da derecho a las comunidades tribales, de Mon y a la capital, Kohima. Restaría, Manipur y la cultura mizo, en Mizoram.

          Por cierto. Aún, no tenemos ni idea, de como iremos, de Oceanía, a Japón y desde este país, a India. ¡Queda mucho trabajo por hacer!, pero iremos con la necesaria calma