Este es el blog de algunos de nuestros últimos viajes (principalmente, de los largos). Es la versión de bolsillo de los extensos relatos, que se encuentran en la web, que se enlaza a la derecha. Cualquier consulta o denuncia de contenidos inadecuados, ofensivos o ilegales, que encontréis en los comentarios publicados en los posts, se ruega sean enviadas, a losviajesdeeva@gmail.com.

sábado, 24 de diciembre de 2016

¡Este viaje es una pesadilla (parte III y última: totum revolutum)!

                                               Caravaca de la Cruz (Murcia) y debajo, Pampaneira (Granada)
         Y, para que engañarnos: nos vamos haciendo mayores y se sufre más, aunque todos los dolores corporales cotidianos y casi crónicos, se nos siguen pasando viajando, por lo cual, no estaremos tan chungos. Pero, cuando discutimos, lo hacemos a lo grande. Y las pequeñas rencillas de hace dos o tres décadas, hoy resultan ser tempestades incontrolables.

          De todas formas es, que España ya no es lo que era y resulta, que viajar con presupuestos moderados en este país, trae verdaderos quebraderos de cabeza (y digo moderados, porque hacerlo de forma económica, sencillamente, se torna imposible). Cuando voy a India, se que voy a tener servicios de India, pero a precios de India. Cuando viajo por España..., la cosa no está tan clara, la verdad.
Esta y la de abajo son, de Mojácar (Almería)

          Para que no digáis, que siempre ando tocando las pelotas, en el terreno positivo y en cuanto a los alojamientos más asequibles de este país, decir, que las cosas han mejorado mucho desde los años 80, sin haberse disparado alocadamente los precios, como ocurrió en casi todo los sectores de la maltrecha economía patria.

          Por 30 o 35 euros -en ciudades, como Granada, por 15 y en Madrid, por 20, en temporada baja-, se tiene acceso a baño -no siempre, pero casi-, calefacción/aire acondicionado, wi-fi y televisión de pantalla plana. Sin embargo -supongo, que fruto de la crisis y de la readaptación del sector-, en la mayoría de las poblaciones los alojamientos de precio bajo son ya muy escasos.

        Y por supuesto, lo que no esta en Booking, sencillamente, no existe. Pateamos las calles de Almería, San José, Mojácar, Lorca, Murcia, Caravaca de la Cruz, Mula y resultó imposible encontrar algo, que no aparezca en el famoso buscador de hoteles. Como ya nos dijeron hace tiempo, la web se lleva el 15% de lo que cuesta el alojamiento, pero si vas in situ, a reservarlo, los listos hoteleros no sólo no te quitan ese porcentaje, sino que a veces, te cobran más. ¿Tendrán jeta?. Y a un conserje, que se lo explicamos de forma detallada, le dio igual. A ver, es lógico: el va a nómina y va a cobrar lo mismo a final de mes, nos quedemos a dormir o no.
Tabernas (Almería)
        Da pena, mientras recorres las ciudades y pueblos patrios, ver la cantidad de modestos hostales o pensiones, que han cerrado sus puertas (y no es una cuestión estacional, que afecte sólo a los pueblos de la costa en temporada baja). Nada anormal, si nos fijamos también, en otros sectores del mercado, hasta en las zonas más concurridas y codiciadas de las urbes. Da rabia contemplar, que media España se alquila y la otra mitad, se vende, parra que chinos o saudíes, se la acaben llevando por cachitos y a precio de saldo.    San José (Almería)

          Luego, está el asunto de comer. Nos hemos estancado en los vulgares menús de 10 euros, que ni aportan originalidad, ni calidad -a veces, la fabada es de bote y mal recalentada o la pasta ha sido cocinada hace horas y está reblandecida-, ni siquiera un trato cordial. Claro, que hay excepciones.

          Emergen y caen, mensualmente, negocios de comidas, motivados por modas, que pasan más pronto, que tarde y que dejan a sus propietarios en la ruina. En este sentido, a mi me apasionan los woks -que para sobrevivir, tuvieron que añadir a su deliciosa carta asiática, cochinillo o mejillones a la vinagreta-, pero casi todos ya han chapado sus puertas y los pocos que quedan han debido ajustar los precios al alza y bajar la calidad.
Lorca (Murcia)
          Así, que viajando por España y aunque a veces nos permitimos un homenaje, ya hace tiempo, que decidimos comer de supermercado. Y en Andalucía occidental y Murcia, esto es un suplicio, porque apenas los hay: No es, como en Castilla y León o Madrid, donde encuentras uno, casi en cada esquina, con una emergencia desproporcionada de las distintas gamas, de DÍA, durante los últimos tiempos.
Mula (Murcia)
          Pero en nuestro periplo, Mercadona tiene la posición dominante de forma abrumadora y ha hecho casi desaparecer, hasta a los tradicionales y modestos, Coviran. Y creedme si os digo, que comer a base de las cosas básicas, que ofrece esta vulgar y exitosa cadena valenciana, resulta una pequeña pesadilla. Acabas de grasientas patatas onduladas o de indigesta fabada asturiana, hasta los hue...

         Eso sí: buscarse a diario la vida estimula la imaginación, así que para combatir el aburrimiento, acabamos casi poniendo una bocadillería, con nuestras nuevas creaciones. Os dejo las dos mejores, a las que ya hemos puesto nombre.. El mortasarde calabrese, compuesto de mortadela, sardinas en tomate Aliada, de El Corte Inglés -este dato es importante- y anchoas de lata. Y el espectacular, Sobranito, que además de este último elemento, incluye sobrasada y bonito. ¡Deliciosos!.
Albacete
          Si no se dispone de coche o se prescinde de él, pesadilla es viajar en transporte público fuera de los núcleos urbanos y de las regiones avanzadas. Caros, incómodos, viejos e infrecuentes. Por ejemplo, de Tabernas, a Mojácar, un sólo servicio diario, igual que desde este punto, a Lorca. Adaptar todo tu día a ese horario, ni es fácil, ni cómodo. Porque es duro pagar 35 euros por un hotel cutre, para tenerte que levantar a las cinco de la mañana, a tomar el maldito bus.

          Pero, lo entiendo, no creáis, dado que la mayoría de ellos van muy poco ocupados y supongo, que sobreviven a base de las subvenciones de las administraciones autonómicas o locales.

          De todas formas y en el terreno muy positivo, ALSA se ha puesto las pilas y está ofreciendo -previa reserva en su lamentable web y con cierta antelación- billetes a precios increíbles. Y lo que es curioso: a veces, sale más económico un recorrido con transbordo, que directo. Conseguimos, por ejemplo, un Murcia-Albacete-Madrid, por 13 euros o un Valladolid-Madrid, por 5,25, gracias a los puntos busplus, en este último caso.


          ¡Cuan agradecidos debemos estar los viajeros, a Ryanair o Blablacar!, que abrieron el camino de la sana competencia.
Granada