Este es el blog de algunos de nuestros últimos viajes (principalmente, de los largos). Es la versión de bolsillo de los extensos relatos, que se encuentran en la web, que se enlaza a la derecha. Cualquier consulta o denuncia de contenidos inadecuados, ofensivos o ilegales, que encontréis en los comentarios publicados en los posts, se ruega sean enviadas, a losviajesdeeva@gmail.com.

lunes, 31 de enero de 2011

Emociones fuertes en Kariba

            Nos sentimos entusiasmados viendo elefantes, bufalos, cebras e hipopotamos a solo 20 metros de distancia, en Kariba, en la frontera entre Zimbabwe y Zambia.
 Harare
            Hace menos de dos horas, estabamos desesperados, porque ninguno de los dos cajeros del lugar, nos daba dinero. Teniamos unicamente 35 dolares y ya solo el hotel -regateado con fuerza anoche- son 30. Asi que, nueva negociacion a la heroica, para tratar de dejarlo en 25 y guardar un billete de 10, para saciar los efectos del húmedo y
asfixiante calor.

            Asi es Africa. A ratos te sientes en la gloria, a ratos en el infierno. No hay termino medio, para el viaje mas duro y trepidante, que hicimos jamas.

            Para muestra, el dia de ayer. La estacion de buses de Harare, esta a cuatro kilometros del centro y decidimos ir andando. A cada metro, el panorama es mas desolador. Edificios de viviendas medio en ruinas, con los cristales pegados con celo o sustituidos por carton. Tenderetes sobre una lona o sabana, entre enormes y aquerosos charcos, donde ofertan faldamentos varios a un dolar, cargadores de moviles antiguos, gomas de neumaticos inservibles... Muchos vendedores y ningun comprador.

                                                                      Harare
            Nuestro bus a Kariba parte a las doce y media. Va abarrotado -con gente incluso de pie- y el techo lleno de bultos, incluidos unacama y un sofa.

            Resulta dificil dilucidar, si esta peor la carretera o los amortiguadores del vehiculo, por lo que el traqueteo es tan agitado, que casi llegas a golpearte con el techo, para luego dejar el culo caer de plano. Paradas y mas paradas. Bien, sin motivo aparente, bien por los numerosos controles policiales. Asfixia, agobio  cataratas de sudor, que se hacen insoportables, cada vez que el bus se detiene.
                                                                                Harare
            Tras nueve horas y media, en las que casi no nos dejan salir ni a orinar y en las que hay que hidratarse constantemente, gracias a los vendedores de los pueblos, llegamos al destino.

            De cien viajes como el de hoy, que hubieramos hecho, en 99 ocasiones habriamos dormido en la calle, aqui, donde hay un unico y caro hotel centrico y un lodge, ilocalizable por uno mismo y menos de noche.

            Pero, en este viaje y hasta ahora, la suerte nos acompana. Un buscavidas y al exhorbitante precio de 25 dolares, nos trata de colocar en un vehiculo, que nos lleve al alojamiento. Como no ofrecemos mas de dos y no hay negociacion posible, nos acompana el mismo andando, por calles sin iluminar, en las que hay que tirar de
linterna.

            Aun resta un duro regateo, con el dueno del alojamiento. Se cree con la sarten por el mango, pero nosotros estamos dispujestos a pasar lo noche tomando cervezas, en un cercano y animado club nocturno. Cede y acepta nuestra oferta, dejando los 40 dolares en 30.
                                Kariba
            Estamos deshidratados y preguntamos -dado que no nos dan llave de la puerta de la calle-, si podemos salir a beber algo. "No problem". Tras la revitalizante cerveza -a ritmo de "No voman donnt cry"-, que tomamos siendo el centro de atencion de los lugarenos, como otras tantas veces, regresamos al alojamiento por senderos repletos de
fauna nocturna (fundamentalmente, insectos chillones). La alambrada que protege el lodge, esta cerrada y nadie responde a nuestros "hello" desesperados (no hay timbre).

            Tras quince minutos y como fugitivos, nos decidimos a saltarla. Resultado: caida leve del uno y rasgunos en un dedo y dos sietes en la camisa para el otro. La puerta interior del edificio esta abierta y el negrito del "no problem", durmiento placidamente en el sofa. Al menos esta noche, tenemos ruidoso ventilador y mosquitera. Todo un lujo.
                                                                             Kariba
            No hemos conseguido encontrar una sola agencia, que nos organice un circuito para Mana Pools, el parque nacional de los cuatro estanques, que tantas ganas teniamos de ver. ¡Una pena!.   
                                                                                                   Kariba