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domingo, 27 de noviembre de 2016

La Senda del Oso

                                            Todas las fotos de este post son, de la Senda del Oso (Asturias)
          Fueron días de viento frío y de cuestas pronunciadas; de limoneros de frutos olorosos, aunque de cáscara muy gruesa; de mandarinos sobrios y perezosos y de manzanos esbeltos, sin ni una sola hoja, pero con sus frutos enrojecidos y apetitosos. En el paraíso de la sidra, no pudimos visitar la fábrica de El Gaitero, en Villaviciosa, dado que sólo ofrece esta actividad de jueves a domingo, de forma gratuita, días que no coincidieron con nuestra estancia.

          Lo que si pudimos realizar -a pesar de la persistente y molesta lluvia-, fue, parcialmente, la Senda del Oso y no quedamos arrepentidos de esta decisión. Se trata de senderismo tranquilo y canalizado por cercas de madera, que se puede llevar a cabo, andando o en bicicleta y que entraña poco riesgo, si se desea hacer con niños. Aunque resulta necesario estar un poco en forma.

          No nos cruzamos con nadie -ni siquiera con los escondidos lugareños- y disfrutamos a tope del paisaje rural, de los hórreos, de las calabazas gigantes y coloridas, de las verdosas y majestuosas montañas, de los riachuelos turbios y embravecidos, de la plenitud ocre del avanzado otoño y hasta de las osas pardo, Paca y Tola, que nos salieron a recibir con majestuosidad e indiferencia, cuando no albergábamos la más mínima esperanza, al pensar, que a estas alturas del año, estarían hibernando. Una es tranquila, pero la otra tiene más mala leche.

          Asturias se muestra muy dispersa y desnivelada. Las carreteras no son para disfrutarlas, sino para sufrirlas, dado que casi nunca existe arcén. Nada de ir andando por ellas, como ocurre en la mayoría del país. Sin embargo, el transporte público -fundamentalmente, ALSA-, llega a casi todos los puntos de la región, por pequeños y aislados, que se encuentren.

          No es, sin embargo, está compañía, la que tenemos que tomar en la estación de Oviedo, para desenvolvernos por la Senda del Oso. El servicio lo presta la empresa Bimenes, desde los andenes 31 y 32, con al menos, cuatro autobuses diarios en ambas direcciones.

          La Senda del Oso presenta forma de Y. En el extremos de abajo, se encuentra, la casi despoblada, Tuñón. Y en los puntos de arriba, Entrago, a la derecha y el pantano de Valdemurio y Santa Marina, a la izquierda. Aunque el recorrido no resulta muy exigente, entre Entrago y Tuñón hay unos cuatrocientos metros de diferencia, en su altitud. Por lo que si lo que se quiere es disfrutar del camino de forma más cómoda y en descenso, se debe empezar por este primer punto.

          Nosotros no hicimos la senda entera, por motivos logísticos, climáticos y sobre todo, porque a fecha de hoy, esta cortada en la localidad, de Proaza, por supuestas labores de mantenimiento y mejora de la seguridad. ¡Es lo que tiene viajar fuera de temporada!.

          Si empiezas a caminar desde Tuñón -cual fue nuestro caso-,, se pasa por un par de túneles y de puentes, hasta llegar a la apacible y encantadora localidad, de Villanueva, a unos tres kilómetros, a través de un sendero irregular y serpenteante. La misma distancia se debe recorrer, para llegar a Proaza. Un poco antes de este punto, se encuentra la zona acondicionada para la supervivencia y el disfrute de las osas pardas, que moran aquí desde hace tiempo, vigiladas y mantenidas, después de que un cazador furtivo se cargara sin piedad a su madre.


          Se continúa, otros cuatro kilómetros y a través del desfiladero de Peñas Juntas, hasta llegar a Caranga, donde el camino se divide, como ya se ha indicado, hacia Santa Marina o hacia Las Ventas y Entrago, lugar muy cercano a La Plaza, que ostenta la capitalidad del poco poblado condado de Teverga.

          Si uno se decide a llevar a cabo la travesía por el itinerario más popular -entre Tuñón y Entrego-, la distancia a recorrer es de 22 kilómetros. Si se va en un sólo coche, habrá que hacerla en ambas direcciones (ida y vuelta). Pero, si se opta por el transporte público o la bicicleta no será necesario. Tuñón, se encuentra a unos 19 kilómetros de Oviedo, que en bus suponen media hora. A Entrago, se tarda otros treinta minutos más.