Este es el blog de algunos de nuestros últimos viajes (principalmente, de los largos). Es la versión de bolsillo de los extensos relatos, que se encuentran en la web, que se enlaza a la derecha. Cualquier consulta o denuncia de contenidos inadecuados, ofensivos o ilegales, que encontréis en los comentarios publicados en los posts, se ruega sean enviadas, a losviajesdeeva@gmail.com.

jueves, 4 de abril de 2013

Picos de Europa y pueblos de Cantabria oriental

                                                   Esta y la demás abajo son de Santillana del Mar (Cantabria)
          Como tal, era la primera Semana Santa, que íbamos a salir fuera en los últimos quince años. El trabajo y los viajes largos de 2.008, 2.011 y 2.012, se habían interpuesto, para que tuviéramos estos cuatro sagrados días.

          Salimos de casa con tres certezas. Por un lado, estábamos seguros, de que el gobierno decretaría un corralito en la madrugada del Jueves Santo. Era una corazonada, que finalmente, no se cumplió (aunque todo llegará). Por otro, suponíamos, que todos los sitios de nuestras visitas, estarían llenos de niños salvajes, hiperactivos y de sus padres maleducados. En ese asunto, si que atinamos bastante. Y por último, estábamos seguros de que perderíamos el paraguas. Todo era cuestión de adivinar, en cual de los cinco días de viaje ocurriría este hecho. Y sería todo un contratiempo, dado que habían anunciado lluvias copiosas para todas las jornadas, en lo que iba a ser el marzo más lluvioso de la historia.

                                                          Esta y la de abajo son de Comillas (Cantabria)
          No solo no se produjo esta circunstancia, sino que el paraguas fue un elemento vital, no solo para protegernos ante las incómodas precipitaciones. En concreto, me sirvió de bastón de apoyo, para moverme a lo largo de la Ruta del Cares. Cuando, con todo orgullo, iba a fundar la ONG, Montañeros por la Crisis, descubrí, para mi decepción, que había decenas de personas haciendo lo mismo.

          Todo comenzó y terminó lloviendo, como no podía ser de otra manera. No consigo, calcular las horas en que nuestros pies estuvieron secos, pero no llegaría al 10% del total de nuestro periplo norteño. Hicimos noche en Torrelavega, en la muy correcta pensión de una mujer rubia, de amabilidad muy forzada. Al día siguiente, partimos para Santillana del Mar, la de las tres mentiras y los precios prohibitivos de todo lo ofertado a los turistas. Sus incómodas calles empedradas -o mi mal calzado-, los bellos edificios y el bisonte de las cuevas, protagonizaron la estancia. También, una chica estúpida, que se pensó que la calle era suya y recriminaba a todo el que pasaba y que le impedía, salir sola en una foto, que desde luego, no habría sido candidata a ningún concurso de fotografía.

                                                                San Vicente de la Baruqera (Cantabria)
          Comillas nos sorprendió, por su incuestionable y disperso patrimonio, aunque también nos estresó, debido a sus escasas aceras y caótico tráfico, no digno de una ciudad tan pequeña. Matamos la tarde, en San Vicente de la Barquera, viendo como los lugareños se ponían hasta las cejas de rabas y sorropotún (rico guiso de atún). Esta localidad, ya la conocíamos, al igual, que Llanes, nuestro siguiente destino, donde dormimos. Pensión algo espartana y noche protagonizada por los borrachitos y borrachitas del lugar, que abarrotaban las calles y nos dieron mucho la lata.
               Camarmeña (Asturias)
          Preveíamos, trasladarnos a Arenas de Cabrales, en ALSA, pero la web de la compañía nos jugó una mala pasada y resultó no haber autobuses los festivos. Comenzamos a andar hacia Posada y luego, hicimos dedo. Enseguida, nos cogió un irlandés, que se hallaba más perdido, que nosotros, a pesar del GPS. Iba en dirección contraria. Tras 3 kilómetros, bajamos y nos dio transporte una agradable pareja madrileña, con bastante experiencia montaña.


                                                       Ruta del Cares  
       Nos recibió, de una forma muy amable, nuestra anfitriona del fantástico hostal de arenas. No tardó demasiado tiempo en contarnos, que la habían estafado con las malditas preferentes. ¡Bienvenida al club!, le dijimos. Y menos mal, que nosotros solo tenemos invertidos 4.000 euros en semejante estafa (Bankia).
                                                                                                                         Arenas de Cabrales (Asturias)
          Nos fuimos caminando a Poncebos. El día estaba despejado, pero en cinco minutos se nubló y comenzó a llover, para ya no dejarlo. Poncebos son dos hoteles y dos restaurantes, de precio moderado, policía dando la lata por el asunto del aparcamiento y el acceso al prohibitivo funicular de Bulnes. Pero, desde este punto, parten numerosas rutas de montaña.

          Queríamos hacer la Canal del Tejo, pero desistimos. Un mes seguido lloviendo, varios desprendimientos visibles y la opinión de unos montañeros, que nos dijeron, que había cuatro puntos del sendero, que estaban muy mal, nos hicieron pensar, que la montaña va a seguir ahí y que tendremos oportunidades en el futuro.

                                                                             Ruta del Cares 
         La Ruta del Cares fue maravillosa, aunque ya la había hecho parcialmente, en la infancia. No cayó demasiada agua. No fueron las impresionantes cascadas, las montañas cortadas a pico o los túneles, lo que más me impresionó. Me impactó mucho más, no ver a nadie mirando estúpidamente la pantalla del móvil de continuo, a lo largo de la senda, cosa que no contemplaba desde mucho tiempo atrás. La gente hablaba con sus semejantes, de forma directa y decidida, en vez de comunicarse con Whatsapp. ¡Qué emocionante!.
            Esta y la de más abajo son de Llanes (Asturias)
          Subimos a Camarmeña y nos dejó, ni fu ni fa, el mirador del Naranjo de Bulnes. Más mito, que vistas y menos, con la neblina. Nos quedamos sin comer el inigualable queso de Cabrales. 17 euros, por poco más de medio kilo, no se corresponden con nuestra economía. Pero, aún había episodios más flagrantes: 5 euros, por un pequeño chorizo, una minúscula morcilla y un trocito de tocino. ¡Asalto al guiri, porque ya sabemos, que Asturias es Asturias y todo lo demás, es el extranjero!


        Un encantador chico asturiano, amante de la naturaleza y de los perros, nos tomó en plena carretera. Nos recomendó una senda costera, desde Posada a Llanes, que culminó este trepidante viaje.

9 comentarios:

Eva dijo...

Este post completa nuestro viaje de Semana Santa, 2013.

Saludos.

Carlos dijo...

Hola,

Celebro que lo hayas pasado bien por mi tierra asturiana.

Saludos.

Yo adoro viajar. I love travelling! dijo...

Una entrada maravillosa... yo que soy asturiana, no puedo evitar tener un amor especial a los Picos de Europa y a todo el norte de España...
Un saludo,

Trini
http://yoadoroviajar.blogspot.com

Eva dijo...

Gracias por los comentarios.

Hay un error en el título de este post, que corregiré en breve. Donde dice pueblos orientales de Cantabria quiere decir, occidentales.

Saludos

Eva dijo...

Este año, los destinos internacionales se encuentran algo estancados, aunque algo grande caerá. Probablemente, Japón y Corea (si la cosa no va a mayores en este país, que no irá).

Pero, de momento, nuestro siguiente posible proyecto son los Arribes del Duero, en Aldaeadavila (Salamanca). ¡Tiene buena pinta la cosa!

Otra opción, que no descartamos, es la ruta entre la Fregeneda y Barca de Alba (Portugal). La belleza debe ser tremenda, pero resulta una senda peligrosa. Túneles de hasta 2 kilómetros, llenos de murciélagos -que no hacen nada, pero huelen mal sus escrementosw- y puentes con su simple estructura de hierro, con muchos agujeros para caer al vacío. Esta antigua ruta de tren, debió ser abandonada. No es probable, que la hagamos, aunque no nos falten ganas

Saludos

Montse dijo...

Excelente artículo!!.

Muchas gracias.

Eva dijo...

Gracias a ti.

Saludos.

Lupis Ortiz dijo...

Me gusta mucho tu forma de escribir, me haces viajar contigo.

Gracias por hacerlo.

Saludos y que sigas escribiendo muy pronto.

Eva dijo...

Gracias, mil, poruque te guste, lo que escribo y por los ánimos, que me das,

Besos