domingo, 12 de octubre de 2025
sábado, 11 de octubre de 2025
martes, 7 de octubre de 2025
¿Espionaje israelí de este blog?
Este blog vio la luz en noviembre de 2010, antes de un viaje a Malta y Sicilia y a un mes vista del inicio de nuestro tercer viaje largo, que nos llevó desde Ciudad del Cabo, hasta Nairobi, recorriendo África Meridional y del Este.
Previamente y desde el 26 de agosto de 2006, existía una web gestionada por nosotros, que llegó a contar con unos diez mil folios y ocho mil fotografías. Pero Google y sin previo aviso se la cargó a mediados de 2023. Conservamos todos los contenidos, pero no tenemos ni tiempo, ni ganas de volver a montarlos.
Desde hace bastante tiempo y de manera estable este blog venía recibiendo unas 300 visitas diarias. Pero en las dos semanas, que se han posteado las entradas sobre Israel y Palestina, los registros se han multiplicado por diez, hasta llegar a los dos mil quinientos o tres mil cada jornada ( ver gráfico en la parte de arriba). Como carecemos casi de ego y no creemos, que el interés general de nuestras vivencias y comentarios se haya despertado de repente, estamos casi convencidos -sin pruebas-, de qué este espacio ha sido testeado, durante este tiempo, por tecnología de espionaje del estado hebreo.
Hemos oído hablar de casos similares, aunque por parte de Estados Unidos.
Sin ir más lejos este blog fue bloqueado en nuestro último viaje a Tailandia a finales de 2023, no permitiéndose el acceso en este país. Aparecía un mensaje en inglés, donde más o menos se decía, que era un peligro para la seguridad nacional. Lo curioso es, que por entonces solo habíamos publicado videos bastante inofensivos y no contenidos, que llegarían después.
En otro orden de cosas, estamos escuchando desde ayer las "imaginativas" vejaciones israelíes llevadas a cabo hacia los miembros de la flotilla, contadas en su regreso a España. Seguro, que seguirán siendo caldo de cultivo de la ultraderecha -PP y VOX- para sus gracietas, burlas y constantes desprecios.
La mayoría de los israelitas y especialmente sus sucesivos gobiernos radicales odian a todo el mundo, pero hay categorías. Por orden descendente:
1. Palestinos y árabes, en general.
2. Periodistas.
3. Activistas.
4. Turistas, que les van a fisgonear.
5. Resto del mundo.
Nosotros pertenecemos al 2, al 3 y al 4.
Y entre turistas internacionales y gentes del sector hotelero y de agencias, el asco es recíproco hacia ellos y no, como nos quieren hacer creer, contra su religión. Podría poner decenas de situaciones, como ejemplo, pero por no aburrir, nos ceñiremos a dos, ocurridas, durante nuestro primer viaje largo, en 2008, por Sudamérica, Centroamérica y México.
En Foz de Iguazú, junto al lado argentino de las cataratas, la dueña de nuestro alojamiento nos contó indignada, como viajeros israelitas le habían destrozado varias habitaciones en un par de ocasiones. Desde entonces, ya no daba cobijo a personas de esta nacionalidad.
Casi dos meses después y en la boliviana localidad de Potosí, coincidimos con un chico suizo, que visitaba las minas de plata del Cerro Rico, junto a nosotros, las dos Florencias -nuestras amigas argentinas - y otros tres o cuatro turistas sudamericanos. En aquella época, se llevaban a cabo dos tours simultáneos. Uno en inglés y otro en español. El suizo hablaba, perfectamente, las dos lenguas, pero eligió el segundo, porque por hechos del pasado, no estaba dispuesto a compartir tiempo, ni espacio con el otro núcleo, compuesto íntegramente por judíos.
domingo, 5 de octubre de 2025
Último trimestre viajero de 2025
Si no hay contratiempos el viernes, que viene, nos vamos, aprovechando el finde y asuntos propios, a Marruecos por decimosexta vez. Aterrizaremos en Tetuán y volveremos desde Esaouira, bajando por la costa.
A finales de mes y por horas extraordinarias, probablemente, nos acercaremos cinco o seis fechas a Friuli - Venecia Julia, para visitar Trieste -ya conocida-, Udine, Aquileia y Grado.
En noviembre nos marcharemos dos fines de semana a Madrid -bono de ALSA con 70% de descuento- y uno, a Santander.
Y en diciembre tocan 23 días de vacaciones, casi seguro, al norte de Argentina. Estamos estudiando la posibilidad de juntarlos con un período del descanso de 2026.
sábado, 4 de octubre de 2025
La promesa incumplida
Siete años después de nuestras primera visitas, incumplimos la firme promesa de no regresar a Israel, aunque fue por necesidades del guión, más que por deseo.
Corría agosto de 2014 y llevábamos cuatro meses de nuestro sexto viaje largo -ahora ya van once-, en los que habíamos transitado a través de Tailandia, Bangladesh e India. Nos quedaban apenas cuatro días para la caducidad del visado de este último país y debíamos actuar con urgencia.
Era pleno verano y nos resultaba imposible encontrar un vuelo de precio asequible para volver a España. Nos pusimos a buscar a tiempo completo, estando en Udaipur y finalmente, logramos una combinación rocambolesca aunque económica: Delhi - El Cairo, con Royal Jordania y Vía Amman y Tel Aviv - Barcelona, con Vueling. Desde Egipto, hasta Israel, iríamos por tierra con calma.
En el país de los faraones, ya habíamos estado en el otoño de 2006, visitando sus principales lugares turísticos. El reencuentro con El Cairo, -15 grados menos, que en Delhi-, resultó muy reconfortante. Aprovechamos para conocer nuevos lugares como Port Said o la increíble Dahab -Blue Hole incluido- y todos sus alrededores, donde estuvimos durante ocho inolvidables días.
Desdé allí y por un feo camino arribamos a, Taba, población fronteriza con el estado hebreo. Por entonces, en este punto de control no había casi nadie.
En esta ocasión, tardamos hora y media en ingresar al país. Los polis, algo menos bordes, que en 2007, se olvidaron completamente de mi y se centraron en un interrogatorio casi sumarísimo a mi pareja, a la que volvieron loca. Les pedimos, que no nos pusieran el sello en el pasaporte y nos respondieron, que usaban otro método: entregar un papelito minúsculo con todos tus datos personales y fechas, que debías devolver a la salida. La alegría nos duró muy poco, al darnos cuenta, de que no habíamos solicitado lo mismo al salir de Egipto y nos habían puesto el sello de Taba. El más torpe de los sabuesos fronterizos de un país árabe lo detectaría sin dificultad y nos impediría la entrada (salvo Marruecos, Jordania o los países del Golfo Pérsico.
Menos mal, que a pesar de tener solo cuatro años, nuestros pasaportes estaban llenos de sellos y deberíamos renovarlos en breve.
Salimos a unos ocho kilómetros de la ciudad de Eilat y como no teníamos sequels fuimos andando hasta el centro por una cómoda acera, aunque con un calor insoportable.
Este lugar -contraste brutal con Taba- es bastante moderno, aunque no cuenta con mucho encanto. Sí resulta agradable caminar por su paseo marítimo de corte occidental y plagado de negocios europeos. De madrugada, tomamos un cómodo autobús , a Tel Aviv. Está cosmopolita ciudad -no la disfrutamos la primera vez, debido al eterno sabath de la Pascua -, si que nos gustó bastante. Además de su estupenda corniche, tiene un bellísimo casco histórico.
Dormimos en el dormitorio de un hostel, al igual, que el día siguiente en Jerusalén, adonde llegamos, después de visitar la bonita Jafa.
El reencuentro con Jerusalén fue algo frío, porque ni había eventos -como la otra vez-, ni siquiera demasiados turistas. A la mañana siguiente tuvimos un problemón. Por razones desconocidas y de muy malas maneras nos impidieron entrar en la Explanada de las Mezquitas, llegando casi a la violencia.
Para rematar por la noche y tras tomar el bus al aeropuerto de Bengurion , nos dejaron en medio de la nada y antes de entrar, se dispararon todas nuestras alarmas, debido al trato de unos enérgicos y maleducados militares. Ellos siempre ofenden o maltratan primero y después, si acaso, preguntan
Entre medias de ambos desagradables acontecimientos visitamos el Yad Vashem o Museo de la Historia del Holocausto -se llega en el tranvía o andando-, un sitio, donde los horrores del genocidio nazi se mezclan con la descarada propaganda.
Punto final a esta serie de post creados en homenaje y solidaridad con el sufrido pueblo palestino.






