Otra vez a madrugar para ir a Niebla. Junto a Sevilla, son los dos únicos destinos coincidentes con el viaje planificado. Hoy toca tomar la linea de Huelva, donde los trenes paran poco en nuestro objetivo, porque no llega siquiera a los cinco mil habitantes. A la noche volveremos a Madrid.
La estación se halla justo al lado de la grandiosa muralla. Hacia tiempo, que no veíamos una tan colosal y bien conservada. ¡Que maravilla!. Se la puede rodear entera, aunque hay algún tramo difícil y el calor mata. Algunas cosas están algo ruinosas, como la mezquita menor -casi tan grande, como la mayor - y conserva otras iglesias, palacios y casas notables.
Saliendo un poco del pueblo, por un camino algo abrupto, se llega al soberbio puente romano y hasta el río Riotinto, actualmente, casi seco .
Para el abastecimiento de comida y bebida, existe un supermercado Día, fuera del recinto amurallado
Con infinito calor, regresamos a Sevilla. El objetivo básico es volver a llevar a cabo los vídeos perdidos. Pero de cuatro, solo conseguimos tres, porque la Plaza de España está cerrada a cal y canto, por celebración de un concierto. Desde luego, ¡nos parece muy mal, que traten así a los turistas!.
Regresamos a Santa Justa y cogemos el AVE, que sale abarrotado, con un cuarto de hora de retraso. Comienza el Francia-Inglaterra por el tercer puesto del Mundial con una dinámica de vértigo. Da gusto -al escuchar conversaciones -, cuanto saben muchas chicas jóvenes de la táctica y la técnica del fútbol.
Llegamos a la capital -siendo más de medianoche - y nos acomodamos en el parque de la Cuesta de Moyano, tan animado, como el otro día y con Francia a punto de remontar.
Sobre las cuatro de la madrugada nos vamos, poco a poco hacia el intercambiador de la Plaza Elíptica, para tomar el ALSA, a Toledo.
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