Este es el blog de algunos de nuestros últimos viajes (principalmente, de los largos). Es la versión de bolsillo de los extensos relatos, que se encuentran en la web, que se enlaza a la derecha. Cualquier consulta o denuncia de contenidos inadecuados, ofensivos o ilegales, que encontréis en los comentarios publicados en los posts, se ruega sean enviadas, a losviajesdeeva@gmail.com.

miércoles, 29 de julio de 2026

Se acabó el Mundial, nuestros viajes siguen

           Poco a poco, se van apagando los resonantes ecos del Mundial, pero el legado queda: España es de largo, con tres Eurocopas y dos Campeonatos del Mundo, el mejor equipo del siglo XXI y con humildad y buen rollo..

          Los que no terminan, son nuestros viajes veraniegos, al amparo del abono único y del BUSCYL y así, seguiremos hasta finales de septiembre, si la inminente operación de cataratas no lo impide.

          Este fin de semana pasado, tocó volver a la capital y al hotel cápsula de nuestra gloria futbolística. ¡Y encima, el calor nos dió un respiro, lo que fue muy de agradecer!.

          Queríamos, contemplar la exposición de "Arte urbano. De los orígenes a Bansky" en la Fundación Canal, pero al final, nos pasamos el día comiendo y bebiendo. ¡Que se le va a hacer!.

          Sí cumplimos el otro objetivo, consistente en acudir a las Fiestas de Villaverde Bajo y al soberbio concierto de Coti (ya lo habíamos visto un par de veces, anteriormente).

          Y el domingo y casi al lado, una paella popular, que es peor o mejor, pero en Madrid, siempre son gratis, de lo que deberían aprender en Valladolid, donde te cobran con excusas de todo tipo. ¡Tacatá!.

          El próximo finde toca Santander de camping y un punto de playa.

          Al siguiente, las atractivas fiestas de Gijón -nos encanta Asturias y su gente- y la asistencia al concierto de  Echo & The Bunnymen, a los que perdimos la pista a finales de los 80 y pensábamos -mal hecho- que estaban retirados o tal vez, muertos.

          Para el del 14 y el 15, retornaremos a las Fiestas de la Virgen de la Paloma de Madrid, a las que no vamos desde hace unos tres años.

          Y el fin de semana posterior, volveremos a la Sierra de Béjar, donde tenemos muchos planes pendientes.

          Por cierto y como somos, como los del Cuéntame, que siempre estamos donde toca, fuimos espectadores privilegiados de los incendios de Ávila y Madrid. Entre El Escorial y Villalba, el cielo estaba oscuro, humeante, el sol convertido en una intensa minúscula bola roja y el olor a chamusquina era  más palpable y persistente, que cuando te acercas a las míticas hogueras de Varanasi.

          En Villaverde Bajo y con menos intensidad, asistimos a la luna de sangre, que no malogró el concierto de Coti.

martes, 28 de julio de 2026

¡La Final!

           Dijo el gran sabio Luis Aragonés: "Las finales no se juegan, sino que se ganan" y nosotros estamos muy de acuerdo. La verdad, que para perder el último día, mejor caer en las previas y a otra cosa. Que lo otro acumula mucho sufrimiento sin premio alguno.

         En ese caso, partíamos con clara ventaja . El Madrid no pierde una final importante desde 1983 -tenia yo quince años y fue en la Recopa con el Aberdeen escocés - y España, desde la Euro de Francia de un año después y del fallo de Arconada, que había sido el mejor del torneo.

          Mi esposa se roncó el partido entero y la prórroga y ese sufrimiento, que se ahorró, porque la noche anterior habíamos dormido muy poco.

          Y yo, cobarde de mierda, acurrucado en la cápsula de Usera, subiendo al blog vídeos de los días anteriores del viaje y tomando Amareto, como si no hubiera un mañana.

          Casi al descanso,  me atreví, a mirar el resultado, esperando ansioso los gritos de la calle, que no llegaban de ninguna de las maneras. Al menos, las estadísticas españolas eran muy buenas.

          La segunda parte y la prórroga fueron más angustiosas, porque no era capaz de dejar de mirar el móvil más de un minuto hasta, que estalló el estruendo. Y entonces, me acordé del gol de Iniesta de 2010, cuando en Marruecos conseguí ver el partido entero, pero también, huí del gentío y de las pantallas en la prórroga. Dormi tan feliz,  como aquel día, aunque con más calor.

          Y llegó el glorioso lunes, cuando en una promoción de Hellmann's, en Callao, me grabaron en mi camiseta la segunda estrella.

          Y poco después, recibí en mi móvil un mensaje con la reactivación de mi operación de cataratas.

          Y llegó la tarde y nos fuimos a disfrutar a Cibeles, como enanos y como todo hijo de vecino.

          Y Martín, apesadumbrado, no reaccionó hasta el viernes, aunque de forma muy correcta. Para entonces, yo ya había leído en la inteligencia artificial, que el duelo futbolístico, dura entre cinco y siete días.

          Pero, pibe, no preocupás. Si vos tenés, más estrellas, que nadie y ahora que habés conseguido la doble nacionalidad. Veamos: tres de Argentina -dando por bueno el partido con Perú del 78, que me cuesta-: dos Mundiales españoles y no nos olvidemos del de las chicas hispanas, que vale lo mismo. ¡En total, seis!. Más, que el propio Brasil.

¡Camino de la final!

           ¿Existe algo más abúlico y asqueroso, tras dormir en el exterior de Barajas, después de una denegación de embarque a Faro, que escuchar una conversación de taxistas, lamentándose por las injusticias de sus licencias y poniendo a parir a los conductores -que ellos llaman-cucarachas (Uber y demás)?. Si, existe. El fútbol desplegado en la Final del Mundial por Argentina, donde ni siquiera tiraron a puerta y solo lo hicieron fuera en los últimos minutos de la prórroga.

          Era el gran partido esperado por mucha gente, pero otros cuantos y nosotros, hubiéramos preferido, que nunca se hubiera producido. Aunque al final, todo saliera maravillosamente..

          No nos engañemos . Yo hace, que no veo en directo, una final del Madrid y de España -y eso, que las hemos ganado todas-, desde Kiev 2012. Moriré por cualquier cosa, pero no por un infarto futbolero.

          Pero mis preparativos y rituales, siempre los llevo a cabo y está vez, fue incluso más sencillo. Después de la semi entre Inglaterra y Argentina, recalamos en el parque, que hay en el inicio de la Cuesta de Moyano, antes de tomar el Ouigo, a Sevilla.

          Y va mi pareja -que se lo encuentra todo desde siempre - y me trae sin estrenar, envuelta y con la etiqueta de autenticidad, una camiseta nueva de España, de esas color crema, que tanto se han puesto de moda en este campeonato. ¡Pues, que bien, ya tengo equipación oficial para el domingo.

          Para un hincha moderado -no digo ya, para uno radical-, los días previos a la gran cita son muy complicados y larguísimos. Cuando ya tienes una edad, pones en marcha tus manías anteriores, sin olvidar ni una, de cuando ganaste en el pasado.

          En nuestro caso, nos daba mala espina y preocupación extrema, que en las victorias de las tres Eurocopas y el Mundial de 2010, siempre habíamos estado en el extranjero -Bangkok, Midelt, Kiev y Gjirokastër- y está vez, tocaba en Toledo, donde de dársenos mal, podíamos sufrir una buena "noche toledana". Aunque, al final, el evento lo vivimos en Madrid.

          Y paralelamente, aunque de forma muy educada y adecuada, nuestro amigo argentino Martín, calentado el encuentro por WhatsApp.

De Toledo a la final

           Es domingo 19 de julio, día de la Gran Final. Paradójicamente, llevo todo el Mundial deseando más, que aplasten a Argentina -casi lo consiguen Cabo Verde y Egipto-, a que España obtenga su segunda estrella. Pero, la caprichosa realidad ha conseguido, que esta noche o morimos de placer infinito o caemos al peor de los infiernos. ¡No os asustéis, porque es terminología futbolera, de la que ellos saben mucho, con sus provocaciones -antes y durante-, su picaresca -más, que picardía, como ellos dicen- y su mal perder autoamargo.

          Nunca habíamos estado en el intercambiador de transportes de Eliptica y está muy bien, acostumbrados  a la decadencia del de Príncipe Pío. Desde aquí, parten incontables vehículos a Toledo, a cada rato, unos van por los pueblos y otros de forma directa y más rápida. Hace casi cuatro décadas, que no visitamos está ciudad museo. Aunque no sale barato, pretendemos dormir aquí y hacer historia futbolística o en el peor de los casos, sufrir con resignación una "noche toledana".

          No nos hace mucha gracia, la verdad, que el acceso a la ciudad antigua sea a través de interminables y oscuras escaleras mecánicas. Supongo, que existen otros accesos menos agresivos, pero no tenemos tiempo, ni ganas de investigarlo.

          Toledo histórico es una ciudad compacta y casi totalmente peatonal, lo cual se agradece, sobremanera. Sus callejuelas medievales, la fantástica plaza de la catedral, el sobrevalorado Alcázar... En fin: que lo que hay que visitar, lo encontraréis en cualquier parte.

          De repente, en una de esas búsquedas rutinarias en Booking y sin esperanza, nos aparece el hotel cápsula de Usera, donde tantas veces hemos dormido, a 18€. En Toledo íbamos a pagar 37, por lo que no hay color.

          Regresamos a Madrid y será aquí, donde definitivamente, aplastaremos a Argentina desde dentro de una modesta cápsula.

lunes, 27 de julio de 2026

¡Que la "Niebla", no nos nuble en la final!

           Otra vez a madrugar para ir a Niebla. Junto a Sevilla, son los dos únicos destinos coincidentes con el viaje planificado. Hoy toca tomar la linea de Huelva, donde los trenes paran poco en nuestro objetivo, porque no llega siquiera a los cinco mil habitantes. A la noche volveremos a Madrid.

          La estación se halla justo al lado de la grandiosa muralla. Hacia tiempo, que no veíamos una tan colosal y bien conservada. ¡Que maravilla!. Se la puede rodear entera, aunque hay algún tramo difícil y el calor mata. Algunas cosas están algo ruinosas, como la mezquita menor -casi tan grande, como la mayor - y conserva otras iglesias, palacios y casas notables.

          Saliendo un poco del pueblo, por un camino algo abrupto, se llega al soberbio puente romano y hasta el río Riotinto, actualmente, casi seco .

          Para el abastecimiento de comida y bebida, existe un supermercado Día, fuera del recinto amurallado 

          Con infinito calor, regresamos a Sevilla. El objetivo básico es volver a llevar a cabo los vídeos perdidos. Pero de cuatro, solo conseguimos tres, porque la Plaza de España está cerrada a cal y canto, por celebración de un concierto. Desde luego, ¡nos parece muy mal, que traten así a los turistas!.

          Regresamos a Santa Justa y cogemos el AVE, que sale abarrotado, con un cuarto de hora de retraso. Comienza el Francia-Inglaterra por el tercer puesto del Mundial con una dinámica de vértigo. Da gusto -al escuchar conversaciones -, cuanto saben muchas chicas jóvenes de la táctica y la técnica del fútbol.

          Llegamos a la capital -siendo más de medianoche - y nos acomodamos en el parque de la Cuesta de Moyano, tan animado, como el otro día y con Francia a punto de remontar.

          Sobre las cuatro de la madrugada nos vamos, poco a poco hacia el intercambiador de la Plaza Elíptica, para tomar el ALSA, a Toledo.

jueves, 23 de julio de 2026

Arden Osuna y Marchena

           Toca madrugar, para regresar hasta la estación de Santa Justa. Marchena y Osuna se hallan en la linea de Málaga, pero no paran todos los trenes, por lo que no circulan demasiados al día. Ya hace bastante calor.

          Seguimos con el tremendo cabreo de la denegación de embarque y otras dos cuestiones que también nos preocupan: sigo rascándome las alergias contraídas en el parque de el Retiro y se han borrado accidentalmente, la mitad de los vídeos grabados ayer.

          Tomamos el Media Distancia y me duermo, durante la hora y media del recorrido, a Osuna. La estación no está lejos del centro, ni tampoco los tres grandes supermercados de este bello pueblo, que están juntos: Lidl, Mercadona y El Jamón.

          Osuna es una localidad de casas blancas bajas, por lo que a pesar de sus escasos 17000 habitantes, no dejas de andar. Además, todo está bastante disperso y evidentemente, casi no existen sombras por ninguna parte.

          Comenzamos por la bellísima calle de Don Pedro, llena de palacios barrocos como el Hotel Palacio Marqués de la Gomera y la Cilla del Cabildo.

          En Osuna las aceras son estrechas o inexistentes, así, que cuesta y molesta transitar, porque apenas las hay peatonales.

          Una que si lo es, es la empinadísima, que conduce al centro histórico, formado por la magnífica Colegiata, el Monasterio de La Encarnación, la Antigua Universidad y un fantástico mirador.

          Otros atractivos a las afueras son las ruinas de una Necrópolis Romana, gratuita y bien conservada y El Coto de las Canteras, que algún escritor famoso ha comparado con Petra, pero este sitio hoy está cerrado. Ya solo nos quedan la Puerta de la Pastora y la encajonada Plaza de Toros, que ha sido escenario en la quinta temporada de Juego de Tronos.

          Marchena es una población con casa más altas, aunque de estructura general más cutre y abandonada. El asfalto -cuando lo hay-, es accidentado y con restos de grava.

          Tiene dos iglesias de relumbrón y otra más en la arqueada y decadentes Plaza Ducal. Podemos completar la visita con la Puerta de la Rosa y la agradable calle de Las Torres, donde han construido las casas, juntándolas unas con otras y la Alcazaba.

          Cuando por fin, llegamos al hotel cansados, pero contentos, es más de medianoche.

Sevilla tiene un calor especial

           Tomamos el Ouigo a Sevilla, pero no nos enteramos de nada, porque nos dormimos antes de la salida del convoy.

          La estación de Santa Justa está bastante alejada del centro y el camino es anodino, hasta adentrarnos en el barrio de Santa Cruz y sus simpáticas y estrechas callejuelas. 

          Hace un calor insoportable, a pesar de que son solo las nueve y media de la mañana. La zona de la catedral y los Alcázares Reales ya está abarrotada de gente, sobre todo de enormes y molestos grupos. No podemos más y nos echamos sobre un banzo a la sombra para sestear. Nadie nos incomoda.

          Ahora toca acercarse hasta la plaza de España, donde hay animosos cantaor@s improvisados. Nos gustó mucho más, cuando estuvimos en 2001, porque en esta visita el agua de los estanques y canales está inmóvil y tiene un color verde podrido. Aquí se hacen conciertos durante todo julio.

          Atravesando por el parque de María Luisa, arribamos a la Torre del Oro, cuando el termómetro ya marca los 38 grados y el sol cae, como un cuchillo. ¡Resulta insufrible!.

          Cruzando el puente de San Telmo llegamos a nuestro hotel.

          Se trata del Futurotel y por nuestra cápsula vamos a pagar 25€, un gran precio. Hemos estado en muchos de este tipo en el extranjero y en Madrid o Bilbao y no llegaban a este nivel, porque la cabina es grande, está muy bien equipada, buen aire acondicionado y magníficas instalaciones complementarias, para poder hacer vida fuera del habitáculo.

          Descansamos un par de horas y volvemos al centro, algo menos animado, que esta mañana. Paseamos por el entramado de las calles Sierpes, Tetuán y Cuna. Han desaparecido las tiendas y bares tradicionales habiendo sido reemplazados por franquicias nacionales e internacionales. Ni negocios de trajes de faralaes, de torero, de recuerdos típicos o tabernas de chopitos o gambas de Huelva.

          Es una pena, porque las ciudades en occidente son todas iguales en el centro y han perdido su personalidad propia.

          Nos acercamos a la plaza de la Encarnación, donde está el complejo de las famosas setas y el mirador, construido hace unos quince años. Nos encanta por su estructura y originalidad. Aunque no lo parezca, son de madera.

          Triana está a solo trece minutos del hotel, pero el calor nos derrite, así, que para otro día.

Los bichos del Retiro y los de Argentina

           Toca tomar el bus 200 desde Barajas hasta la estación de autobuses de Avenida de América. Hace una temperatura insufrible, en plena y maldita ola de calor. Nos ponemos a andar hasta la plaza de Manuel Becerra y de ahí hasta el centro, por Alcalá. ¡Podríamos hacerlo con los ojos cerrados!.

          Estamos cansados y nos tumbamos un rato en el Retiro. La hierba está hecha un asco. Cuando me despierto, tengo enrojecidos los brazos  y las muñecas y ambos pican sin parar. Menos mal y al contrario de días anteriores, que llevo pantalones largos.

          Llevamos a cabo la ruta gratuita de los turrones - ya os he hablado de ella- y completamos la comida atiborrándonos de helados del Lidl, mientras a duras penas, tratamos de digerir los acontecimientos de anoche, con la traicionera e injusta denegación del embarque.

          Pasamos la tarde caminando y echando otra siesta en el parque Casino de la Reina, lleno de negros agresivos, que te tratan  de colocar drogas, mientras  la policía observa desde muy lejos. ¡Que capacidad visual tienen!.

          El partido entre Inglaterra y Argentina comienza. Lavapiés está llena de bares con pantallas gigantes y casi todo el mundo va con la perfida Albion . Cae el gol ingles y el regocijo es impresionante. Una chica nos sonríe y sentencia: "A ver, si meten otro, que estos argentinos son pesadísimos  con todo".

          Pero, camino del animadisimo parque de la Cuesta de Moyano, donde pasaremos buena parte de la noche, la albiceleste remonta en un plis plas y nos invade la ruina. La ciudad se llena de cláxones y de gentes gritando, "español el que no bote".

          Yo no juzgo a idiotas , ni repudio nacionalidades por unos pocos -aunque aquí, vivan un millón -, pero el domingo van a salir escocidos con esa defensa inmensa de Luis de la Fuente, que empieza en el bloque alto, donde todos colaboran y ese Tiki Taka vertical y agresivo, nada parecido a los bostezos de 2010, cuando tener la pelota -y no meter gol- era lo importante. ¡Pues para eso, que le hubieran dado un esférico a cada uno y todos, a otra cosa!.

miércoles, 22 de julio de 2026

Denegación de embarque (parte II)

           ¿Volver a casa deprimidos tras la denegación de embarque?. Absolutamente no, porque no va en nuestra genética.

          Vamos por partes. Evidentemente toca dormir en el exterior de la T1, sobre un banco. Debemos descansar antes de tomar decisiones precipitadas. Afortunadamente, hemos llegado a la final del mundial sin sufrimiento, porque hubiera sido insoportable duplicar nuestra rabia actual. 

          Nuestro compromiso inicial era volar a Faro, pero nos vamos a quedar sin pasteles de bacalao, de nata y sin recorrer el Algarve Oriental, para volver a España por Ayamonte y visitar diversos pueblos de la Sierra de Huelva y Niebla.

          Nuestro única atadura es un billete de AVE, de Sevilla, a Madrid, para el sábado.

          Evidentemente, ahora nos vamos a ceñir a esa provincia y si acaso, a la de Huelva.

          Menos mal, que es día de diario y los billetes de la Alta Velocidad a la ciudad hispalense rondan los 15€. No lo dudamos, aunque haya, que pasar el día en Madrid, hasta la madrugada. Nos anima haber encontrado un hotel cápsula por 25€ en pleno centro de Sevilla.

          No tenemos ni idea de dónde ir, pero la inteligencia artificial nos asesora. En Media Distancia -tenemos abono unico-, Osuna, Marchena y Niebla. En ALSA, Écija y Carmona, aunque para este último destino solo hay un servicio al día por lo que queda descartado.

          Como nos va a sobrar un día respecto a lo organizado, el domingo iremos de Madrid a Toledo, donde no recalamos desde hace casi cuatro décadas.

          ¡Nos jugaremos la final en la ciudad del Tajo!. Y nos da mala espina, porque es la primera vez, que en tres Eurocopas y dos Mundiales, no estamos fuera de España. Aún tendremos tiempo de ir a Cibeles, si llega el caso, en la tarde del lunes. Estamos deseando -como muchos compatriotas- que hoy pierda Argentina, tanto, como el día de Egipto y de Suiza.

          Reclamaremos a Ryanair con tanta calma como nula esperanza.

Denegación de embarque (parte I)

           A pesar de viajar tantísimo -gracias a Dios, ahora, que está tan de moda encomendarse al altísimo -, nos siguen pasando cosas nuevas y hasta inéditas.

          La penúltima, una denegación de embarque en un vuelo de Ryanair a Faro. En casi cuarenta años de viajes y casi cuatrocientos vuelos - los llevo contados- nunca nos ocurrió tal cosa. Después de 25 años viajando con ellos y alabándolos, ya tendríamos motivos para despotricar contra la compañía irlandesa, pero no lo vamos a hacer, porque no podemos evaluar a una aerolínea  por una estupida, que ni siquiera sabemos , si forma parte de ella (la sospecha es que no).

          Aunque a O' Leary le molestan mucho los que beben en el aeropuerto -tambien los de las ensaimadas -, no tanto los que se atiborran a alcohol en sus aviones y se lo pagan a él.

          En fin: en solo siete meses he sido acusado de acosador sexual y alcohólico alborotador por dos líneas aéreas. ¿Qué será lo siguiente?. Tal vez, ¿asesino?.

          Calor y mucho calor cuando tomamos el ALSA en Valladolid, directos al aeropuerto de Barajas, sin grandes aglomeraciones y sin que nos pidan las tarjetas de embarque al acceder al interior. Pasamos los controles de seguridad sin problemas, al mismo tiempo, que el árbitro da el pitido inicial entre España y Francia. No tardan nada en marcar los nuestros, pero nada está decidido.

          Paseamos de un lado a otro , siguiendo de cerca el partido. Sobre las once nos ponemos en la cola de embarque. Parece, que el vuelo va a salir  con retraso -como es habitual en los últimos de la noche de las low cost- y para entretenerme y calmar los nervios futboleros, me empiezo a beber un bote de vodka de cien centilitros y al rato y tras llamar por teléfono, una histérica señora nos saca de la fila y le dice a mi pareja: " supongo, que sin él, no quieres viajar".

          Y sin un solo rechazo expreso de la tripulación -a la que ha aludido-, otra persona más tranquila -que no contesta nuestras preguntas-, nos saca de la zona de embarque. Ni siquiera han comprobado, si el alcohol es tal, ni ha habido un solo derecho de defensa. Arbitrariedad pura y muy mala hostia, como si a la hija de puta, le debiéramos algo. La verdad es que no estamos acostumbrados, a que nos humillen, así, que tenemos la piel muy fina. 

          ¿Que habría pasado si eso mismo nos hubiera ocurrido a diez mil o quince mil kilómetros de España?. Ya tuve un problema al abandonar Oman hace un par de años y eso que allí el alcohol es ilegal, salvo para extranjeros residentes. Pero tener un defecto visual congénito, confunde a unos pocos imbeciles.

domingo, 12 de julio de 2026

Serafín

           Estamos visitando la admirable Colegiata de San Pedro Apóstol de Lerma, cuando se nos acerca un hombre septuagenario, que aparenta muchos menos. Sin siquiera saludar, nos empieza a contar la historia del monumento, de la vida en la villa y de Zorrilla. Y nosotros mostramos interés, aunque solo sea, por el enorme perro, que lleva -no sabemos la raza-, llamado Boy, que tiene cara de muy pocos amigos.

          Nos damos cuenta, de que queriendo o no, vamos a tener una larga visita guiada y gratuita (al final, hora y media hasta el anochecer).    

          Serafín, peluquero de señoras, hoy jubilado, es locuaz, amable, aunque no escucha, cuando le hablas y tiene ciertos grados de impulsividad y agresividad. Nosotros, no dejamos de quitar el ojo de encima, por si acaso, a los movimientos de su can.

          Nos dice, que lo de la Colegiata es una vergüenza, que la están dejando caer y que la próxima vez, que vengamos, ya no estará en pie. Lo mismo señala sobre los árboles de los alrededores, casi centenarios. Los están dejando secar, siendo asfixiados por las enormes enredaderas, que los circundan.

          Nos enseña en el puente los peces del río y para que se muevan, les lanza escupitajos, pidiéndonos perdón por ello. 

          Ahora toca la historia del Molino, hoy convertido en albergue y gestionado por la alcaldesa del PSOE, que no le gusta nada.

          Desde aquí, se ve el Palacio Ducal. En la Edad Media para entretener al populacho, se hacían corridas de toros en la Plaza Mayor. No se mataba al animal, sino que se le dejaba, que escapara por una de las ventanas del edificio, cayendo desde lo alto más de un centenar de metros.

          Dice -y no le falta razón, teniendo en cuenta el contexto -, que eso no era una salvajada, porque no habiendo carnicerías, los animales quedaban despiezados, para su venta sin necesidad de trabajo humano, viniendo gente de todas partes.

          Varea un árbol, estando a punto de caer al río y todo, para agasajarnos con un kilo de pequeñas ciruelas rojas. Su perro se las come con tito y todo.

          Nos sorprende con la historia de su perra ya fallecida, Indie, a la que enseñó a atacar gritándole "Puigdemont". No se trata de un farol, porque Boy también lo hace, con tanta agresividad, que me embiste y me hace daño, casi tirándome al suelo. ¡Le pido que pare!.

          En el camino, contemplamos los restos de una paloma torcaz cazada. Pensó, que la había matado un hurón, para descubrir más tarde, que fue un gato asilvestrado. Se sirvió de la noche, cuando no pueden ver y volar y se quedan quietas -ellos ven siete veces en ambientes nocturnos, más que nosotros- y se pegó un buen festín.

          Aunque estos felinos cazan por instinto, sin ni siquiera tener hambre. Serafín asegura, que el gato asilvestrado es muy catastrófico para el medio ambiente y el ecologismo.

          Serafín debió pasar hambre de pequeño. Pescaba enormes barbos en el río y cazaba con carabina -se la habían traído de El Aaiun-, palomas para llenarse la tripa.

          Finalmente y en un descuido, ¡conseguimos escapar!.

La ciudad del duque

           Con un calor insoportable nos dirigimos a la estación de autobuses de Valladolid, en obras casi eternas. Empezaron hace varios meses y no parece, que vayan a terminar nunca y encima, para tratarse de un parche.

          En dos horas ¡mío ALSA por Burgos entrove! Pero no es este nuestro destino final, sino el no muy lejano pueblo de Lerma, adonde arribamos en cuarenta minutos en otro vehículo.

          La terminal está a poco más de medio kilómetro del casco histórico. Falta cuarto de hora, para que comience el fútbol y no hay nadie por la calle. Bélgica no parece un hueso muy difícil de roer -a pesar de Curtois-, pero nosotros no hemos visto un solo partido del Mundial. Últimamente, nos interesa más, lo que rodea a este deporte, que el propio juego. ¡Y total, para que lo robe o se lo regalen a Argentina (de acuerdo con el inolvidable Zico, para los que tenemos una edad)!.

          Al centro se accede por el Arco de la Cárcel, desde donde parte la larga y empinada Calle Mayor, que lleva hasta la plaza del mismo nombre. Existe controversia sobre su posición en el ranking nacional, siendo común leer, que es la segunda en general y la primera porticada, tras la de Medina del Campo. En ella se ubica el Palacio Ducal -hoy Parador Nacional -, otros edificios históricos y la gran mayoría de los bares.

          Hay otras, como la muy bella de Santa Clara con su Mirador de Los Arcos y otras calles de fuste, que albergan diversas iglesias, siendo la más espectacular, la Colegiata de San Pedro Apóstol, que ya no atiende al culto.

          Zorrilla es aquí toda una autoridad, a pesar de que ni nació ni murió en la villa. Recientemente, su casa ha sido adquirida por unos ingleses, cosa, que no ha gustado nada a la gente.

          Es famoso el doble pasadizo interior, que une el Ducal con San Pedro, por el que transitaban el duque de Lerma y las monjas, sin necesidad de pisar la calle. Solo se puede visitar de forma guiada -6 euros - en tours de hora y media organizados por la Oficina de Turismo. No son muchos al día, así, que andaros con ojo.

          Todo lo anterior está en la parte elevada. En la de abajo se encuentra el río Arlanza con poca agua y eso, que ha llovido mucho en los últimos días. Hace casi para ponerse el jersey, con una temperatura inferior en más de cinco grados a la de Valladolid. ¡Que a gustito!.

          A esta placentera zona se accede por unos exigentes y no muy cuidados escalones o dando la vuelta al pueblo y tomando un agradable paseo, hasta llegar al Molino (hoy albergue municipal).

          El entorno es muy relajado y vistoso para caminar un par de horas. Además las vistas del pueblo son excelentes, más todavía de noche.

          El hotel más barato cuesta 77€ y el Parador, en torno a 100. ¡Así, que toca otra noche al raso y para eso, los pantalones cortos no van a ser buenos aliados!.

Fin de semana en Lerma (Burgos)





 

Trifásicos en La Cisterniga


 

Trifásicos en las fiestas de La Cisterniga


 

martes, 7 de julio de 2026

Consecuencias del vendaval pucelano el día de San Fermín


 

¡Un verano movidito, si puede ser!

           Generalmente y desde siempre, todo nos sale a la perfección y por tanto, estamos muy mal acostumbrados.

          Sin embargo y en el último mes, hemos tenido dos pequeños contratiempos: mi frustrada -por el momento- operación de cataratas y un cambio sustancial de los días de vacaciones, que nos han hecho improvisar sobre la marcha y cambiar el tipo de viaje y los lugares.

          El día 14 volaremos a Faro, como ya podéis suponer, con Ryanair. Haremos la parte este del Algarve, con Estoi, Olhao, Tavira y Vila Real de San Antonio. Además de las islas de La Culatra y la de Barreta.

          Volveremos por España por Ayamonte y visitaremos diversos municipios de Huelva. Algunos de la sierra como Aracena, Alajar y Almonaster El Real y otros más sureños, como Moguer y Niebla. ¡No se nos da mal improvisar!.

          Y después y dependiendo de la bendita cirugía, vendrán las fiestas de Santander, las de Gijón, algún viaje a Madrid y otros a coste cero por la inmensa Castilla y León.

Un santuario y una Vía Verde para terminar

           Es ya de noche y las cigarras y los grillos viven a sus anchas, aunque no abruman, como en la meseta. Tampoco nos agobian moscas o mosquitos. 

          Nos sentamos en un banco del parque a ver la vida pasar y a la gente, que muestra una agradecida amabilidad especial. Nadie nos conoce, pero todo el mundo nos saluda con mucho cariño, como si fuéramos íntimos. No nos preocupa pernoctar aquí, porque el lugar parece absolutamente seguro. Cae hasta cero la afluencia de paseantes y decidimos tumbarnos en la escasa y punzante hierba. 

          El primer asustante y abrupto despertar se produce con la gélida agua de los aspersores sobre nuestros cuerpos. Nos vamos a otra zona y en media hora, nos ocurre lo mismo. Recalamos en un banco, para ponernos a salvo, pero vuelve a suceder otra vez. ¡Como le dijo Jesús, a Pedro, "me regarás tres veces"!. Ya ha amanecido y ahora sí, el frío serrano debemos tomarlo en serio.

          Comenzamos a abandonar Candelario y a deshacer el camino improvisando, porque casi siempre, las cosas nos salen bien. Ayer vimos un desvío hacia el Santuario de Nuestra Señora del Castañar. Como otras tantas veces, fue creado a través de las visiones místicas de unos pastorcillos.

          Justo al lado está la Plaza de Toros de Béjar, algo rara y la más antigua de España, por eso, cariñosamente, le llaman "la ancianita".

          El descendente camino hacia el municipio es cómodo con una buena acera, así, evitamos la carretera de ayer tarde, aunque  el calor ya mata y entierra.

          Toca ahora acometer parcialmente -son más de sesenta kilómetros -, la Vía Verde de la Plata. Cruzamos un larguísimo y fresco túnel, hasta la antigua estación ferroviaria de Béjar.

          Tanto esta localidad, como Candelario, tienen numerosos y no demasiado complicados senderos para excursiones express: Ruta de la Canaleja, embalse de Navamuño, Hoya Moros, Circuito de la Garganta del Oso... En fin, en eso la inteligencia artificial y la oficina de Turismo, os van a ayudar más, que yo.

          La vuelta resulta muy tranquila y ágil. Más, que nada, porque dormimos en todas las versiones imaginables.

lunes, 6 de julio de 2026

¡Que bonito es Candelario!

           Son casi las ocho de la tarde y envueltos en el desagradable sudor, cuando caminando ligeros, ponemos rumbo a Candelario, por una carretera absolutamente ascendente y estrecha, teniendo como referencia y siempre a la izquierda, el serpenteante y ágil río Cuerpo de Hombre.

          En los cuatro kilómetros de duración, con algunas sombras, el tráfico no es denso, pero si muy molesto. Nos topamos con varias fábricas abandonadas, desconociendo el gremio, que sustentó su actividad en el pasado.

          Enclavado entre montañas y cuestas, Candelario es, sin lugar a dudas, uno de los pueblos más bonitos de España. Está absolutamente relacionado con la matanza de cerdos  y bueyes y con la omnipresente chacineria, aunque tiene pinta, de que hoy sus habitantes viven de otra cosa, sin saber dar más pistas del asunto.

          Sus calles y casas resultan armoniosas y colosales, siendo habitualmente de tres plantas y con un enorme portalón de gruesa y cuidada madera noble. La primera estaba pensada, para las labores del despiece de los animales. La segunda, como vivienda y la tercera, como lugar de secado de las carnes.

          Su iglesia, aunque muy encajonada, resulta bellísima, aunque, como ya anochece, no podemos visitarla por dentro y es una pena.

          Dos cosas son muy características de Candelario: sus paneles informativos sobre la historia de la villa y sus dieciocho fuentes de agua helada, que cortan la sed, radicalmente. Sin olvidarnos de sus estruendosas regaderas descendentes, que  también fueron pensadas para la omnipresente matanza, que se desarrollaba  entre noviembre y enero y que daba sustento a muchos trabajadores de los alrededores.

          Candelario tiene un extensísimo parque, para apenas sus mil habitantes, aunque no está demasiado bien cuidado y más se parece a un pinar con el suelo lleno de piedras y rastrojos , que a un lugar recreativo y confortable. Da igual, ¡porque será nuestro hogar esta calurosa noche de julio!.

¡La sierra no nos alivia!

           Arranca una nueva ola de calor en los albores del verano y ya no sabemos cuantas van  y sobre todo, las que quedan. Buscamos un alivio, yéndonos a la sierra, pero de nada nos va a servir. ¡Qué mal llevamos el maldito calor!

          Y el sistema central nos espera y en concreto, la Sierra de Candelario, con cumbres de hasta 2400 metros de altitud, como la de la Caja y el Calvitero, pero nosotros, a pesar de atiborrarnos de cuestas, no vamos a picar tan alto.

          Tomamos el ALSA para Béjar y el insensible y agresivo conductor, nos castiga sin el aire acondicionado. En teoría, el trayecto es directo, pero siempre para más de media hora en Salamanca. Ahora y hace treinta años, cuando llevaba a cabo mis bolos estudiantiles y mis primeros trabajos.

          Antiguamente, para llegar hasta Béjar había, que serpentear por la caprichosa sierra de fuentes de agua helada y esquivando  voluminosas cosechadoras. Hace ya mucho tiempo, que la cosa resulta mucho más sencilla por la autovía, aunque menos aventurera y reconfortante. ¡Recuerdos de infancia y adolescencia!. 

          Bejar está a casi mil metros de altitud, pero como si no. Nos damos cuenta, de que resulta un municipio algo hostil para caminar, porque es muy alargado y con estrechas aceras y no nos hace ninguna gracia tener, que estar preocupados, constantemente, del tráfico y de buscar sombras inexistentes.

          Pero sí: la localidad -a estas horas primeras de la tarde, completamente desierta-, merece la pena, con su bella arquitectura, predominando el mudéjar y el barroco. Las iglesias soportan severos y robustos torreones y el Palacio Ducal -como el de Venecia -, se convierte en un símbolo de la villa salmantina, que coquetea con Cáceres y Ávila.

          Habíamos pensado pasar la noche en un camping, en las afueras de Candelario. Pero, como casi siempre, abusamos de nuestra indisimulada torpeza. Si. Hemos cogido el saco, pero se nos ha olvidado la tienda. Evidentemente, y una vez más, nos va a tocar pasar la noche al raso y la verdad es, que estamos ya tan acostumbrados, que casi nos da igual.

          Antes de plegar velas, nos encaminamos a la abrupta ruta  de las desaparecidas fábricas textiles, cercanas al sonoro río, llamado curiosamente, Cuerpo de Hombre. No existe una certeza , de porqué los romanos eligieron esa denominación.

domingo, 5 de julio de 2026