Es ya de noche y las cigarras y los grillos viven a sus anchas, aunque no abruman, como en la meseta. Tampoco nos agobian moscas o mosquitos.
Nos sentamos en un banco del parque a ver la vida pasar y a la gente, que muestra una agradecida amabilidad especial. Nadie nos conoce, pero todo el mundo nos saluda con mucho cariño, como si fuéramos íntimos. No nos preocupa pernoctar aquí, porque el lugar parece absolutamente seguro. Cae hasta cero la afluencia de paseantes y decidimos tumbarnos en la escasa y punzante hierba.
El primer asustante y abrupto despertar se produce con la gélida agua de los aspersores sobre nuestros cuerpos. Nos vamos a otra zona y en media hora, nos ocurre lo mismo. Recalamos en un banco, para ponernos a salvo, pero vuelve a suceder otra vez. ¡Como le dijo Jesús, a Pedro, "me regarás tres veces"!. Ya ha amanecido y ahora sí, el frío serrano debemos tomarlo en serio.
Comenzamos a abandonar Candelario y a deshacer el camino improvisando, porque casi siempre, las cosas nos salen bien. Ayer vimos un desvío hacia el Santuario de Nuestra Señora del Castañar. Como otras tantas veces, fue creado a través de las visiones místicas de unos pastorcillos.
Justo al lado está la Plaza de Toros de Béjar, algo rara y la más antigua de España, por eso, cariñosamente, le llaman "la ancianita".
El descendente camino hacia el municipio es cómodo con una buena acera, así, evitamos la carretera de ayer tarde, aunque el calor ya mata y entierra.
Toca ahora acometer parcialmente -son más de sesenta kilómetros -, la Vía Verde de la Plata. Cruzamos un larguísimo y fresco túnel, hasta la antigua estación ferroviaria de Béjar.
Tanto esta localidad, como Candelario, tienen numerosos y no demasiado complicados senderos para excursiones express: Ruta de la Canaleja, embalse de Navamuño, Hoya Moros, Circuito de la Garganta del Oso... En fin, en eso la inteligencia artificial y la oficina de Turismo, os van a ayudar más, que yo.
La vuelta resulta muy tranquila y ágil. Más, que nada, porque dormimos en todas las versiones imaginables.
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