Destino desconocido
domingo, 28 de junio de 2026
Bembibre, Ponferrada e inicio de las fiestas de León
La semana no había ido muy bien. La maldita e interminable canícula nos tenía mermados. Menos mal, que en nuestro chalet disponemos de un aire acondicionado barato y limpio. Se llama bodega y en ella, casi nunca sube de 20 grados.
Por otra parte, me habían suspendido la cirugía de cataratas programada para el día de San Juan, sin nueva fecha asignada para el futuro. Un malentendido con el nuevo cristalino y una citación tardía por escrito habían tenido la culpa. Quizás no sea mala cosa, ¡porque un postoperatorio con este calor...!.
Así, que decidimos tomarnos el último tramo del mes de junio de fiesta en fiesta como los almendreros. Entre San Juan y San Pedro se celebran en cuatro provincias de Castilla y León: León, Burgos, Segovia y Zamora.
Nuestros planes para el finde del 20 y 21 no iban a cambiar en absoluto. Partimos muy tempranito para Bembibre, que nos había quedado pendiente casi un mes antes, cuando visitamos Astorga.
Las dos horas de estancia nos resultan algo decepcionantes. El insufrible calor y la dispersión de sus escasos monumentos no ayudan mucho. La Plaza Mayor con sus terrazas es agradable y tiene una bella iglesia. Aunque más bonita todavía y extraña es la del Ecce Homo. Otro curioso lugar es la plaza del minero, que tiene una fuente antigua y un lavadero y cerca un molino gigante de pimienta. También es recomendable un paseo por la Villa Vieja con sus casas antiguas y decadentes situadas en calles estrechas y empedradas .
Después tomamos el bus para Ponferrada. El centro está algo lejos de la terminal. El atractivo principal consiste en su espectacular castillo templario, muy bien conservado, gracias a tres décadas de restauraciones. El centro tiene una extensa Plaza del Ayuntamiento, unas pocas iglesias, varias calles peatonales a las que se accede por la Torre del Reloj, antigua puerta de la muralla.
Siendo ya las seis de la tarde toca volver a León, a vivir el inicio de sus fiestas patronales, comenzando por un mercadillo adyacente a la estación y los carruseles.
Y luego, al Palacio de Congresos a disfrutar del Festival de la Tortilla. Hay ocho variedades, llegadas de varias partes y con ingredientes y mezclas muy atractivos. Pero los cinco euros de cada pinchito nos echan para atrás.
Tras un paseíto por el animado centro llega la hora del concierto. Hoy toca Escenario Dial. Demasiada publicidad en las pantallas y comienzo bastante tardío.
Como pasada la media noche debemos tomar el ALSA de vuelta, a Valladolid, nos quedamos solo a las actuaciones de La Llave -bastante bien-, Borja -algo moñas- y un aperitivo de Café Quijano, que darán concierto completo el próximo viernes.







