No es, que no nos guste o seamos críticos con Operación Triunfo. Simplemente resulta, que hace ya años, que no ponemos la tele para nada y carecemos consciente y voluntariamente de redes asociales.
Pero, como todo llega a tus oídos, tarde o temprano , conocíamos a Aitana y Amaia, segunda y primera de OT 2017.
Es más: de lo que escuchan hoy en día los jóvenes Aitana, nos parece lo más compatible con nuestros eclepticos gustos.
Y, ¿que sabemos de Amaia?. Bueno. Que salta de vez en cuando en mis listas de Spotify indie, que ha hecho colaboraciones con numerosas bandas, que nos encantan y sobre todo, su tema "Tengo un pensamiento", que nos hace llorar.
Era una decisión relativamente arriesgada, porque por acudir a este concierto tocaba pasar otra noche en la calle y si el esfuerzo no merecía la pena , llegaría la frustración pasajera, pero al fin y al cabo frustración.
¿Que os puedo decir sobre esta ventisieteañera pamplonesa?. Todo bueno y más: se deja la piel sobre el escenario,tiene una formación musical impresionante, es interactiva y amena y sobre todo, es una de las mejores baladistas, que haya escuchado en mi ya larga vida.¡Que los recalcitrantes rockeros también tenemos sensibilidad y corazoncito!.
Cuando habla, tiene una amable, virginal e ingenua voz de niña tímida de colegio de pago. Pero cuando canta se vuelve brutal y domina la escena en todos los sentidos, no siendo su temprana edad ningún impedimento.
El magnífico concierto termina y debemos volver a la realidad de pasar la noche en la vía pública, sin valernos ya el plan de dormir en Cercanías. Pero hoy, si que hay ambientazo por las calles y en las playas.
Íbamos a tomar el autobús de las 19:00 horas del domingo a Valladolid, pero debemos cambiar los planes, porque estamos realmente exhaustos. Todos los buses directos están completos, por lo que deberemos hacer escala en León, durante siete horas, con un clima bastante más desfavorable , que en Asturias.
Parece, que se van a hacer largas, pero tomando cerveza y subiendo los vídeos de los conciertos, se pasan en un plis plas.
En el vespertino bus de León a Valladolid, alborotado motín a bordo, contra un conductor estupido y mal educado, que nos hacer padecer una temperatura de más de 30 grados.