Pasaron sin pena ni gloria las abúlicas fiestas de San Pedro Regalado de Pucela -las segundas en importancia y presupuesto, después de las de la Virgen de San Lorenzo de septiembre-, aunque sin embargo, concluyeron con un destacadísimo colofón: La II Feria del Vino + Tapas de Valladolid.
Acostumbramos a criticarlo casi todo y a veces, con saña. Pero cuando algo está muy bien hecho, es nuestra obligación destacarlo y en este caso, así lo haremos. ¡Un 9,99 para los organizadores!.
Este certamen se desarrolló por primera vez el año pasado, con el concierto de La Bien Querida, como eje musical central. No podemos llevar a cabo una valoración de su transcurrir -en esas mismas fechas-, porque por entonces nos decantamos por sumergirnos en las coincidentes Fiestas de San Isidro de Madrid. En esta ocasión, tuvimos nuestras dudas, pero finalmente, nos quedamos en nuestra ciudad, al calor del espectacular concierto de Sidonie.
El evento se desarrolló en el paseo lateral del Campo Grande, durante la tarde del viernes 15, el sábado a tiempo completo y el domingo por la mañana. En él han estado presentes un montón de bodegas de la zona, agrupadas en casetas por sus denominaciones de origen: Ribera del Duero, Rueda, Cigales, Toro y León.
Por un imbatible precio de 15€ se tenía derecho a dos vinos, tres tapas y un guiso, lo que demuestra, que la Feria se ha montado más, como muestra promocional, que para hacer el agosto económico. Además el lote incluía la copa oficial y un porta copas.
Como comparación y en un evento de barrio proletario al día siguiente, un triste plato de paella, con pocos tropezones y arroz pasado te costaba ocho pavos.
Había otras modalidades, que incluían solo vinos, solo tapas o propuestas más creativas para todos los gustos, como las diversas catas y las excursiones a las bodegas. Y las tapas no fueron cualquier cosa, porque eran las ganadoras del ya legendario concurso del género, que se celebra en Valladolid a lo largo de unos días de otoño, en sus categorías de nacional e internacional y al que se presentan anualmente decenas de restaurantes de todo el planeta.
Su presentación es en formato minimalista, aunque de carácter muy sofisticado y apetitoso. Tengo la sensación desde hace tiempo, de que cuantos más ingredientes - y más raros- son ,te lo presentan en un soporte más pequeño y más caro 🫰
Aquí os dejamos los nombres de las tres presentadas en ambas categorías y si queréis saber su composición, no es difícil encontrarla en internet.
Nacionales: Milpa, Tronko Porko y Perdiz, maíz y escabeche.
Internacionales: Humo bajo la tapa, Esmeralda y La Reina del Mar.



