Este es el blog de algunos de nuestros últimos viajes (principalmente, de los largos). Es la versión de bolsillo de los extensos relatos, que se encuentran en la web, que se enlaza a la derecha. Cualquier consulta o denuncia de contenidos inadecuados, ofensivos o ilegales, que encontréis en los comentarios publicados en los posts, se ruega sean enviadas, a losviajesdeeva@gmail.com.

lunes, 17 de agosto de 2026

Limonada y sangría no son lo mismo. Al menos, en Madrid

           Hacia tres años, que no, íbamos a las Fiestas de la Virgen de la Paloma de Madrid, que se celebran en el laberíntico eje, que hay entre las Vistillas y la Plaza de la Paja, lugares esenciales -aunque no únicos- de actividad festiva.

          Habíamos pensado acudir desde Valladolid en Media Distancia, aprovechando el último fin de semana de nuestro abono único. Pero, finalmente, nos vamos en el ALSA, por cuadrarnos mejor los horarios, para llegar antes al parque madrileño y evitar los pesados y arbitrarios controles policiales, que se suelen poner una hora antes de forma sencilla, porque las Vistillas es una maldita ratonera.

          Nuestro objetivo fundamental es asistir a los conciertos de The Refrescos y de Modestia Aparte. Bernardo nacido en Vigo y Fernando en Málaga.

          Toca esperar. La mayoría de las carísimas barras -al margen de las de los bares cercanos- están gestionadas por hispanoamericanos, que venden los platos típicos de allende los mares. Ahora, las modestas salchipapas han adquirido categoría premium y les puedes añadir bacón, costillas, queso, pollo y salsas varias  al "modesto" precio de 14 eurazos el envase. Indígenas sí, pero no tontos.

          A las ocho empieza un "espectáculo" de KPop para los peques. Hombre, a una adolescente de catorce puede, que sí. Pero, ¿de verdad le va a gustar eso a un niño de cinco años?.

          Pero, las modas son las modas y junto a los ventiladores de techo y los pistachos, este año lo están petando, sin predecible remisión, que llegará más pronto, que tarde.

          Comienzan The Refrescos, esa banda -que como Chanquete en Verano Azul- eclipsó todo su repertorio ska y gamberro con su tema, "Aquí no hay playa". Bernardo está hecho un tirillas y en forma a sus 63, pero no nos gustan sus guiños a la música latina 

          Modestia Aparte, en su línea, con los clásicos de siempre bien ejecutados. Y mientras, los numerosos vendedores de Mahou verde indios, sin parar de un sitio a otro, sacudiendo molestos mochilazos a todo el personal.

          El camino hasta la Plaza de la Paja resulta más complicado, que el propio camino norte de Santiago, donde abundan los acantilados. Tanta aglomeración, que resulta el caldo de cultivo perfecto para un metedor de mano profesional y con experiencia.

          A pesar, de que los Cercanías están más caóticos, que nunca -que ya es decir-, el sábado a mediodía, nos acercamos a Vicálvaro, a degustar la paella popular de este distrito. ¡La mejor, de las numerosas, que hemos probado en la capital, durante los últimos años, con sus langostinos, calamares y carnes!. 

          Por cierto: en Valladolid, al limón sin alcohol se le llama tal cual y al de las peñas con todos sus añadidos, limonada. En Madrid, el limón sin más es limonada y lo otro sangría. ¡Para que nadie se confunda!.

          Llevamos saliendo todos los fines de semana, puentes y asuntos propios desde Semana Santa, como titanes. Así, que toca volver mientras se nubla, llueve algo y la ola de calor se relaja para poder reposar mañana domingo. ¡Cuánto más viejos, más activos!.

          El 21, 22 y 23 de agosto toca la Sierra de Béjar, de camping.

jueves, 13 de agosto de 2026

En la vertiginosa oscuridad

           Siete y cuarto de la tarde, 37 grados y completamente despejado. Salimos de nuestra casa en La Cisterniga -a cinco kilómetros de Valladolid - para contemplar el eclipse. Nuestro punto de observación está a unos veinte minutos caminando, en una pequeña colina despejada orientada hacia el oeste donde se ubicó hace años el antiguo campo de fútbol.

          El tránsito de personas es ordenado. Hay gente, aunque menos de la que imaginábamos. La explanada es amplia, ha sido allanada, pero está sin asfaltar y es polvorienta. El ambiente es muy festivo, con familias enteras, sombrillas, toallas o mantas, sillas de camping y comida y bebida en neveras. ¡Un auténtico eclipse de picnic!

          El rango de este fenómeno en nuestra posición es 19:36 - 21:24, con la oscuridad total y durante minuto y medio, a las 20:30. La verdad es, que el proceso de tapado del sol se hace muy lento y tedioso, bajo la sombra de nuestro paragüas.

          Hasta que la luna consigue, que el sol sea una simple raspa. De repente y en diez segundos, la noche cae de golpe, como quien abre un grifo en busca de agua. Asoma con nitidez y espectacularidad la maravillosa corona de diamantes, que nos deja a todos boquiabiertos, antes de que la luna diga: "me las piro", a más de 3600 kilómetros por hora.

          Yo mismo, abrí el melón de si iba a ser mejor el eclipse o el sol de medianoche noruego. Es difícil decidirse, porque ambos son fenómenos extraordinarios y aunque sean acontecimientos astronómicos, resultan bastante diferentes.

          El eclipse es un impacto y con eso no hay quien pueda. Además, ocurre cada mucho tiempo, aunque vengan tres más hasta julio de 2028. Por el contrario, el sol de medianoche se disfruta a fuego lento y lo tienes ahí varios meses y todos los años.

          Pero el eclipse y la oscuridad serán absolutos y en todo el territorio nacional después de las elecciones del año, que viene. Y entonces, será de cuatro años, no de minuto y medio