Existen dos cosas, que a la vez, quitan, pero también devuelven el sueño a muchos viajeros: el acumular vueltas al mundo -al menos una en la vida- y el visitar, cuantos más países, como si fueran muescas en la espada o cabezas cortadas en la batalla.
Debo decir, que a nosotros no nos llama la atención ninguno de estos dos aspectos.
Llevamos casi cuatro décadas viajando y nunca hemos completado un círculo al globo, ni necesidad, que tenemos, aunque tal vez y solo por exigencias del guión, lo hagamos el año, que viene. Nunca hemos atravesado el Océano Pacífico en su totalidad. Lo más al norte donde hemos llegado es Tromso, en Noruega. Al sur, la Patagonia chilena argentina. Al este, la isla sur de Nueva Zelanda y al oeste, la basta California.
En cuanto a lo de coleccionar países, tampoco va mucho con nuestro estilo. Llevaremos en torno a 150, pero no sabría precisar con exactitud, porque hace muchísimo tiempo, que no recapitulemos.
On the road, hemos encontrado a bastantes entusiastas de este género, que establecen hasta normas, de cuándo y cuándo no te debes anotar un país en tu casillero. Uno de ellos nos decía, que al menos, se debe dormir una noche en esa nación y así, otro extenso articulado. ¿Y que pasa, si estás allí un solo día de fiesta sin abrazar la cama?.
Hay otras muchas razones para desmontar está ilusión tan peregrina -y nunca mejor dicho-, pero lo fundamental está relacionado con el tiempo y el número de destinos abarcados. ¿Puede apuntarse, por ejemplo, India igual, alguien, que solo estuvo dos días en Bombay, que nosotros, que hemos pasado un año, a través de seis viajes y más de cien destinos?. Por tanto, ¡para que seguir con semejante estupidez!
Tampoco estamos obsesionados -como otros-, en conocer todos los países del planeta. Hay lugares, donde por motivos de seguridad y apetencia, no iremos nunca. Hablo de Afganistán y de unos cuantos de la panza de África occidental.
Evidentemente, nuestra nación favorita y muy por encima del resto, es India y los cuatro siguientes podrían ser Etiopía, Tailandia, Marruecos e Indonesia. Pero, es todo tan subjetivo, que si me preguntáis mañana os podría decir otra cosa.
Si recomendaría ir a todos los lugares, que conocemos, salvo a uno, en el que nunca debimos recalar: Bangladés. No conocemos estado más aburrido y anodino, que no nos aportó nada y donde además, tuvimos problemas de seguridad.
En fin: que me he quedado con remordimientos por poner solo cinco países y voy a completar hasta diez, pero ya no en orden: México, Vietnam, Sri Lanka, Turquía e Italia (excluyo España, al que pondría a la altura de este último).
Existen muchos viajeros, que a toda costa, tratan de evitar lo más posible los aviones. Tampoco estamos en ese gremio. Nos encanta el transporte terrestre y marítimo y el contacto con los lugareños, pero existen distancias largas o paisajes sin interés, que conviene sobrevolar.
Tenemos, como norma, no alquilar coches o motos fuera de Europa. Y bicis, tampoco. En este caso, porque mi pareja no sabe montar en ellas. Completamos la docenita con Japón y China.








































