Este es el blog de algunos de nuestros últimos viajes (principalmente, de los largos). Es la versión de bolsillo de los extensos relatos, que se encuentran en la web, que se enlaza a la derecha. Cualquier consulta o denuncia de contenidos inadecuados, ofensivos o ilegales, que encontréis en los comentarios publicados en los posts, se ruega sean enviadas, a losviajesdeeva@gmail.com.

miércoles, 29 de julio de 2026

Se acabó el Mundial, nuestros viajes siguen

           Poco a poco, se van apagando los resonantes ecos del Mundial, pero el legado queda: España es de largo, con tres Eurocopas y dos Campeonatos del Mundo, el mejor equipo del siglo XXI y con humildad y buen rollo..

          Los que no terminan, son nuestros viajes veraniegos, al amparo del abono único y del BUSCYL y así, seguiremos hasta finales de septiembre, si la inminente operación de cataratas no lo impide.

          Este fin de semana pasado, tocó volver a la capital y al hotel cápsula de nuestra gloria futbolística. ¡Y encima, el calor nos dió un respiro, lo que fue muy de agradecer!.

          Queríamos, contemplar la exposición de "Arte urbano. De los orígenes a Bansky" en la Fundación Canal, pero al final, nos pasamos el día comiendo y bebiendo. ¡Que se le va a hacer!.

          Sí cumplimos el otro objetivo, consistente en acudir a las Fiestas de Villaverde Bajo y al soberbio concierto de Coti (ya lo habíamos visto un par de veces, anteriormente).

          Y el domingo y casi al lado, una paella popular, que es peor o mejor, pero en Madrid, siempre son gratis, de lo que deberían aprender en Valladolid, donde te cobran con excusas de todo tipo. ¡Tacatá!.

          El próximo finde toca Santander de camping y un punto de playa.

          Al siguiente, las atractivas fiestas de Gijón -nos encanta Asturias y su gente- y la asistencia al concierto de  Echo & The Bunnymen, a los que perdimos la pista a finales de los 80 y pensábamos -mal hecho- que estaban retirados o tal vez, muertos.

          Para el del 14 y el 15, retornaremos a las Fiestas de la Virgen de la Paloma de Madrid, a las que no vamos desde hace unos tres años.

          Y el fin de semana posterior, volveremos a la Sierra de Béjar, donde tenemos muchos planes pendientes.

          Por cierto y como somos, como los del Cuéntame, que siempre estamos donde toca, fuimos espectadores privilegiados de los incendios de Ávila y Madrid. Entre El Escorial y Villalba, el cielo estaba oscuro, humeante, el sol convertido en una intensa minúscula bola roja y el olor a chamusquina era  más palpable y persistente, que cuando te acercas a las míticas hogueras de Varanasi.

          En Villaverde Bajo y con menos intensidad, asistimos a la luna de sangre, que no malogró el concierto de Coti.

martes, 28 de julio de 2026

¡La Final!

           Dijo el gran sabio Luis Aragonés: "Las finales no se juegan, sino que se ganan" y nosotros estamos muy de acuerdo. La verdad, que para perder el último día, mejor caer en las previas y a otra cosa. Que lo otro acumula mucho sufrimiento sin premio alguno.

         En ese caso, partíamos con clara ventaja . El Madrid no pierde una final importante desde 1983 -tenia yo quince años y fue en la Recopa con el Aberdeen escocés - y España, desde la Euro de Francia de un año después y del fallo de Arconada, que había sido el mejor del torneo.

          Mi esposa se roncó el partido entero y la prórroga y ese sufrimiento, que se ahorró, porque la noche anterior habíamos dormido muy poco.

          Y yo, cobarde de mierda, acurrucado en la cápsula de Usera, subiendo al blog vídeos de los días anteriores del viaje y tomando Amareto, como si no hubiera un mañana.

          Casi al descanso,  me atreví, a mirar el resultado, esperando ansioso los gritos de la calle, que no llegaban de ninguna de las maneras. Al menos, las estadísticas españolas eran muy buenas.

          La segunda parte y la prórroga fueron más angustiosas, porque no era capaz de dejar de mirar el móvil más de un minuto hasta, que estalló el estruendo. Y entonces, me acordé del gol de Iniesta de 2010, cuando en Marruecos conseguí ver el partido entero, pero también, huí del gentío y de las pantallas en la prórroga. Dormi tan feliz,  como aquel día, aunque con más calor.

          Y llegó el glorioso lunes, cuando en una promoción de Hellmann's, en Callao, me grabaron en mi camiseta la segunda estrella.

          Y poco después, recibí en mi móvil un mensaje con la reactivación de mi operación de cataratas.

          Y llegó la tarde y nos fuimos a disfrutar a Cibeles, como enanos y como todo hijo de vecino.

          Y Martín, apesadumbrado, no reaccionó hasta el viernes, aunque de forma muy correcta. Para entonces, yo ya había leído en la inteligencia artificial, que el duelo futbolístico, dura entre cinco y siete días.

          Pero, pibe, no preocupás. Si vos tenés, más estrellas, que nadie y ahora que habés conseguido la doble nacionalidad. Veamos: tres de Argentina -dando por bueno el partido con Perú del 78, que me cuesta-: dos Mundiales españoles y no nos olvidemos del de las chicas hispanas, que vale lo mismo. ¡En total, seis!. Más, que el propio Brasil.

¡Camino de la final!

           ¿Existe algo más abúlico y asqueroso, tras dormir en el exterior de Barajas, después de una denegación de embarque a Faro, que escuchar una conversación de taxistas, lamentándose por las injusticias de sus licencias y poniendo a parir a los conductores -que ellos llaman-cucarachas (Uber y demás)?. Si, existe. El fútbol desplegado en la Final del Mundial por Argentina, donde ni siquiera tiraron a puerta y solo lo hicieron fuera en los últimos minutos de la prórroga.

          Era el gran partido esperado por mucha gente, pero otros cuantos y nosotros, hubiéramos preferido, que nunca se hubiera producido. Aunque al final, todo saliera maravillosamente..

          No nos engañemos . Yo hace, que no veo en directo, una final del Madrid y de España -y eso, que las hemos ganado todas-, desde Kiev 2012. Moriré por cualquier cosa, pero no por un infarto futbolero.

          Pero mis preparativos y rituales, siempre los llevo a cabo y está vez, fue incluso más sencillo. Después de la semi entre Inglaterra y Argentina, recalamos en el parque, que hay en el inicio de la Cuesta de Moyano, antes de tomar el Ouigo, a Sevilla.

          Y va mi pareja -que se lo encuentra todo desde siempre - y me trae sin estrenar, envuelta y con la etiqueta de autenticidad, una camiseta nueva de España, de esas color crema, que tanto se han puesto de moda en este campeonato. ¡Pues, que bien, ya tengo equipación oficial para el domingo.

          Para un hincha moderado -no digo ya, para uno radical-, los días previos a la gran cita son muy complicados y larguísimos. Cuando ya tienes una edad, pones en marcha tus manías anteriores, sin olvidar ni una, de cuando ganaste en el pasado.

          En nuestro caso, nos daba mala espina y preocupación extrema, que en las victorias de las tres Eurocopas y el Mundial de 2010, siempre habíamos estado en el extranjero -Bangkok, Midelt, Kiev y Gjirokastër- y está vez, tocaba en Toledo, donde de dársenos mal, podíamos sufrir una buena "noche toledana". Aunque, al final, el evento lo vivimos en Madrid.

          Y paralelamente, aunque de forma muy educada y adecuada, nuestro amigo argentino Martín, calentado el encuentro por WhatsApp.

De Toledo a la final

           Es domingo 19 de julio, día de la Gran Final. Paradójicamente, llevo todo el Mundial deseando más, que aplasten a Argentina -casi lo consiguen Cabo Verde y Egipto-, a que España obtenga su segunda estrella. Pero, la caprichosa realidad ha conseguido, que esta noche o morimos de placer infinito o caemos al peor de los infiernos. ¡No os asustéis, porque es terminología futbolera, de la que ellos saben mucho, con sus provocaciones -antes y durante-, su picaresca -más, que picardía, como ellos dicen- y su mal perder autoamargo.

          Nunca habíamos estado en el intercambiador de transportes de Eliptica y está muy bien, acostumbrados  a la decadencia del de Príncipe Pío. Desde aquí, parten incontables vehículos a Toledo, a cada rato, unos van por los pueblos y otros de forma directa y más rápida. Hace casi cuatro décadas, que no visitamos está ciudad museo. Aunque no sale barato, pretendemos dormir aquí y hacer historia futbolística o en el peor de los casos, sufrir con resignación una "noche toledana".

          No nos hace mucha gracia, la verdad, que el acceso a la ciudad antigua sea a través de interminables y oscuras escaleras mecánicas. Supongo, que existen otros accesos menos agresivos, pero no tenemos tiempo, ni ganas de investigarlo.

          Toledo histórico es una ciudad compacta y casi totalmente peatonal, lo cual se agradece, sobremanera. Sus callejuelas medievales, la fantástica plaza de la catedral, el sobrevalorado Alcázar... En fin: que lo que hay que visitar, lo encontraréis en cualquier parte.

          De repente, en una de esas búsquedas rutinarias en Booking y sin esperanza, nos aparece el hotel cápsula de Usera, donde tantas veces hemos dormido, a 18€. En Toledo íbamos a pagar 37, por lo que no hay color.

          Regresamos a Madrid y será aquí, donde definitivamente, aplastaremos a Argentina desde dentro de una modesta cápsula.

lunes, 27 de julio de 2026

¡Que la "Niebla", no nos nuble en la final!

           Otra vez a madrugar para ir a Niebla. Junto a Sevilla, son los dos únicos destinos coincidentes con el viaje planificado. Hoy toca tomar la linea de Huelva, donde los trenes paran poco en nuestro objetivo, porque no llega siquiera a los cinco mil habitantes. A la noche volveremos a Madrid.

          La estación se halla justo al lado de la grandiosa muralla. Hacia tiempo, que no veíamos una tan colosal y bien conservada. ¡Que maravilla!. Se la puede rodear entera, aunque hay algún tramo difícil y el calor mata. Algunas cosas están algo ruinosas, como la mezquita menor -casi tan grande, como la mayor - y conserva otras iglesias, palacios y casas notables.

          Saliendo un poco del pueblo, por un camino algo abrupto, se llega al soberbio puente romano y hasta el río Riotinto, actualmente, casi seco .

          Para el abastecimiento de comida y bebida, existe un supermercado Día, fuera del recinto amurallado 

          Con infinito calor, regresamos a Sevilla. El objetivo básico es volver a llevar a cabo los vídeos perdidos. Pero de cuatro, solo conseguimos tres, porque la Plaza de España está cerrada a cal y canto, por celebración de un concierto. Desde luego, ¡nos parece muy mal, que traten así a los turistas!.

          Regresamos a Santa Justa y cogemos el AVE, que sale abarrotado, con un cuarto de hora de retraso. Comienza el Francia-Inglaterra por el tercer puesto del Mundial con una dinámica de vértigo. Da gusto -al escuchar conversaciones -, cuanto saben muchas chicas jóvenes de la táctica y la técnica del fútbol.

          Llegamos a la capital -siendo más de medianoche - y nos acomodamos en el parque de la Cuesta de Moyano, tan animado, como el otro día y con Francia a punto de remontar.

          Sobre las cuatro de la madrugada nos vamos, poco a poco hacia el intercambiador de la Plaza Elíptica, para tomar el ALSA, a Toledo.