Hace ya tiempo, que teníamos ganas de conocer Friuli Venecia Julia, en el noreste de Italia. Era la única región del país, que nos faltaba, donde solo habíamos disfrutado fugazmente de Trieste, en 2004, coincidiendo con la final de la Euro, entre Portugal y Grecia.
Compramos los billetes con Ryanair, desde Santander a Treviso. Desde Madrid, solo hay vuelos al Marco Polo de Venecia y son carísimos. Menos de 50€ cada uno, la ida y la vuelta en este caso
El plan daba para seis días y en un principio y siempre a través del tren, habíamos previsto los siguientes objetivos, con un circuito en forma de semi triangulo: Treviso, Udine, Gorizia, Nova Gorica- en Eslovenia -, Aquilea, Grado y Trieste.
En el desarrollo final, quitamos un par de cosas por motivos logísticos y añadimos el espectacular campo de concentración de Risiera de San Sabba, el único ubicado en el país transalpino. ¡Buena elección!.
Los trenes regionales en Italia siempre fueron muy baratos, aunque esta vez hemos comprobado, que han pegado una fuerte subida. Hay bonos de tres y cinco días, pero debes moverte mucho, para que compensen. Han mejorado mucho los convoyes y no hemos tenido ni un solo retraso, lo cual resulta sorprendente, en Italia.
Íbamos concienciados de antemano del elevadísimo precio de los alojamientos, que por otra parte no abundan.
La estación de tren de Treviso es un buen lugar para dormir, porque abre las 24 horas, aunque las sillas son incómodas. La de Trieste cierra de 00:30 a 04:00 y el aeropuerto trevisiano es caso aparte y se contará en su debido momento.
La experiencia culinaria más típica de esta zona es el tajut con frico. El primero es un vino regional y el segundo, una excelente tortilla cuajada de patata y quesos, que no lleva huevos.
Empezamos el viaje. ¿Os venís con nosotros?
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