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lunes, 13 de abril de 2026

Medina del Campo

           Aprovechando la vigencia actual de nuestro bono único,  decidimos pasar el domingo en Medina del Campo. No resultó una determinación correcta, porque a pesar de haber sol, la temperatura era baja, el aire intenso y molesto y terminó lloviendo a cántaros. A pesar de estar a poco más  de 50 kilómetros de Valladolid, nunca habíamos visitado esta localidad a fondo.

          Habíamos estado allí decenas de veces, especialmente de jóvenes, porque era punto necesario para tomar trenes de largo recorrido, que se dirigían al norte -esencialmente a Galicia-, pero no habíamos ido más allá de los bares, que se hallaban cercanos a la estación, donde los camareros nos dejaban boquiabiertos con las historias de un delincuente local, apodado "el choto", no sabemos, si verdaderas o meros bulos ochenteros.

          La estación vieja se ubica algo alejada del centro, aunque no hace falta llegar hasta él para visitar la atracción principal del pueblo: el bello Castillo de la Mota, que cuenta con torres redondas y otras más cuadradas.

          La localidad cuenta con la Plaza Mayor más grande de España  -la de la Hispanidad-, donde se encuentra la Colegiala de San Antolín -algo mamotreto -, el ayuntamiento y el palacio testamentario de la reina Isabel. Muchas calles peatonales la rodean , donde los bares estaban a pleno rendimiento en el mediodía del domingo.

          Además, la villa tiene un buen número de iglesias y conventos tradicionales de bonita factura, aunque demasiado clásicos.

          El alóctono río es el Zapardiel, que se halla seco, no sabemos desde cuándo. Sin embargo y junto al cauce, se extiende un extraordinario y cómodo Paseo de Versalles.

          También tiramos por la calle de Salinas, en lo que parecía una senda prometedora, pero donde terminamos arribando fue a la moderna y pequeña estación del AVE.

          El fin de semana, que viene, nos largamos a Madrid, gracias de nuevo al abono único, a ponernos al día  con diversas exposiciones y eventos.

          Del 22 al 27 de abril, volamos a Nador, en Marruecos, para transitar por los diversos alrededores, especialmente, por el cabo Forcas, aprovechando una fiesta autonómica y un par de días de asuntos propios.

          Y el último finde del bono, el del puente de mayo, nos dirigiremos a Asturias.

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